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Convoy de residuos entra en Baja Sajonia entre bloqueos y protestas pacíficas

Berlín, 9 nov (EFE).- El convoy de residuos atómicos destinado al cementerio nuclear de Gorleben (norte de Alemania) penetró hoy en el estado alemán de Baja Sajonia con unas veinte horas de retraso sobre el plan previsto, debido a varias acciones de bloqueo y protestas pacíficas de miles de manifestantes.

El tren, formado por once vagones con varillas de combustión procedentes de la planta de reprocesamiento de La Hague (Francia), permaneció detenido el sábado más de doce horas en la frontera con Alemania, hasta que la policía logró desprender a tres activistas que se habían adherido con cemento a los raíles.

A ese retraso se sumaron otros más acumulados este domingo, en que los antidisturbios cargaron repetidamente contra unos 700 manifestantes, apostados sobre las vías en el trayecto que cruza Baja Sajonia, el estado donde se encuentra Gorleben.

Decenas de antinucleares se refugiaron por los bosques circundantes, en una especie de juego al "ratón y al gato" con la policía, lo que obligó a ralentizar la marcha del convoy.

"La seguridad de la operación es prioritaria", explicó un portavoz policial, mientras los antidisturbios reforzaban la vigilancia en todo el trayecto ferroviario, de 1.000 kilómetros, desde el sur de Alemania hasta Gorleben.

"Hemos demostrado que seguimos vivos, aquí, reforzados como el propio transporte y dispuestos a presentar batalla hasta el final", explicó a EFE Jochen Stay, portavoz del grupo "X-tausendmal-quer" -"X-milveces-atravesados"-, cuyo epicentro es la región de Dannenberg, ciudad vecina a Gorleben.

En esa localidad empezaron a concentrarse el viernes los antinucleares, que a lo largo del fin de semana llegaron a 16.000 participantes en la mayor manifestación de ese movimiento desde 2001.

Miles de manifestantes pasaron la noche en vela entre sentadas y otros actos de protesta, en las inmediaciones del cementerio de Gorleben.

Ahí seguían el domingo, conscientes de que la policía toleraría su presencia unas horas más para empezar el desalojo "en serio" -en palabras de Stay- en cuanto el tren se acercara a la región.

El convoy transporta 17 toneladas de residuos procedentes de plantas alemanas y procesados en La Hague, vitrificados y herméticamente protegidos en contenedores del tipo TN-85 de hasta un total de cien toneladas.

El tramo más complejo será el que dista entre Dannenberg y Gorleben unos veinte kilómetros, que se realizará por carretera tras trasladarse los contenedores del tren a camiones.

Se trata del primer transporte desde hace dos años y la policía preparó a lo largo del fin de semana un dispositivo de 16.000 agentes para proteger el convoy.

En el pasado, estos transportes iban acompañados de grandes manifestaciones antinucleares que en ocasiones generaron batallas campales contra la policía, la última de ellas se produjo en 2001.

El propósito de la canciller Angela Merkel de revisar el plan de abandono de la energía nuclear acordado por el gobierno de su predecesor, el socialdemócrata Gerhard Schröder, ha revitalizado el movimiento antinuclear. EFE

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