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Dos ingenieros bilbaínos dejan su oficio para difundir la música clásica

Arrigorriaga (Vizcaya), 9 nov (EFE).- Dos ingenieros bilbaínos, José Manuel Cacho y Víctor Jiménez, quienes decidieron hace cuatro años cambiar de vida y dedicarse a difundir la música clásica entre el público no aficionado, han ofrecido ya un centenar de actuaciones y se preparan para divulgar su actividad fuera de Vizcaya.

José Manuel Cacho, de 62 años, y Víctor Jiménez, de 57, crearon el grupo Impromptu y, con el, han ideado quince montajes diferentes, en los que mediante imágenes, relatos e interpretaciones musicales introducen al espectador en la vida, la obra y el entorno de un compositor distinto.

Aunque alejados profesionalmente del arte, Víctor y José Manuel mantuvieron siempre viva su pasión por la música, que en su día les llevó a obtener los títulos de profesor de piano y de violín, respectivamente, y a dar clases a niños en sus ratos de ocio.

En declaraciones a EFE, Víctor Jiménez ha contado que en España la música clásica no está arraigada socialmente y, aunque a una minoría le gusta, otra parte del público disfruta de estas composiciones cuando presentan "un sentido más lúdico y fácil de entender".

Con esta idea, José Manuel Cacho y Víctor Jiménez se aventuraron hace casi un lustro a dejar sus puestos de ingenieros industriales en sus respectivas empresas para dedicarse profesionalmente a despertar entre los no entendidos la pasión por las partituras de siempre.

"Tratamos de entretener a gente que habitualmente no disfruta con la música clásica. Y creemos que hemos conseguido lo que queríamos, porque la gente se lo pasa bien con nuestras actuaciones", ha explicado José Manuel Cacho.

En sus espectáculos hablan, por ejemplo, de la influencia que las dificultades auditivas de Beethoven tuvieron en su carácter y en su obra, o sumergen al espectador en la Venecia de principios del siglo XVIII en la que nació Antonio Vivaldi.

La mayoría de sus actuaciones, que se dirigen especialmente al público adulto, han tenido lugar sobre todo en aulas de cultura vizcaínas.

El 12 de noviembre presentarán en Arrigorriaga "Venecia, el violín y Antonio Vivaldi", y el 18 debutarán por primera vez en Guipúzcoa, en la localidad de Zumaia.

Ahora que sus vidas giran en torno a lo que siempre ha sido su principal afición, ambos músicos confiesan que lo pasan "mucho mejor".

Incluso un intérprete que colaboró con ellos en alguno de sus espectáculos y que también era ingeniero ha decidido seguir su ejemplo para dejar esta profesión y optar por la música como forma de vida, según han relatado. EFE

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