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Una hondureña monta escándalo para impedir la boda de su ex pareja con otra

Tegucigalpa, 8 nov (EFE).- La boda de Jessy Carolina Aceituno y José María Castro quedó bruscamente interrumpida al abalanzarse contra su ex pareja la joven Iris Guzmán, que reclamaba para ella y sus tres hijos los derechos de quince años de vida en común.

La ceremonia nupcial se celebraba en el Salón Consistorial de la Municipalidad de San Pedro de Sula, la segunda ciudad más importante de Honduras, cuando Irís acompañada de un abogado intervino furiosa en el momento en que los novios se iban a dar el sí.

Según contó Iris a la prensa no eran los celos el motivo que la llevó a intentar interrumpir la boda civil sino su preocupación material por su futuro y el de los tres hijos que había tenido con Castro en los 15 años en que vivieron como un matrimonio, aunque nunca llegaron a oficializarlo.

El escándalo fue mayúsculo y similar a una telenovela en directo, pues Iris se abalanzó contra el novio, le pegó y logró rasgarle la impecable camisa recién estrenada ante la mirada atónita de la novia Jessy Carolina y de otras once parejas que aguardaban su turno para contraer matrimonio.

La policía municipal tuvo que intervenir e Iris no pudo evitar que la pareja firmara su acta matrimonial, pero sí consiguió darles un buen susto e interrumpir la marcha nupcial que interpretaba una hermosa marimba de la Municipalidad.

Más tarde, Iris Guzmán relató a la prensa local que ella era una sencilla ama de casa, que había dejado a su ex pareja porque le daba malos tratos y castigaba duramente a sus tres hijos de doce, diez y cuatro años de edad.

Ahora, lo único que ya quería de su antiguo amor, dijo ante un perplejo abogado que descubrió allí mismo que su defendida no estaba casada como decía, es que José Mario, exitoso supervisor de proyectos empresariales, se responsabilizara mensualmente de la manutención de sus tres hijos.EFE

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