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El Plan VIVE cumple el lunes los cien primeros días de vigencia

(corrige en el primer párrafo el desarrollo de la sigla VIVE)

Madrid, 8 nov (EFE).- El Plan VIVE, de las siglas Vehículo Innovador-Vehículo Ecológico, cumple el próximo lunes sus cien primeros días de vigencia, el periodo que reiteradamente el ministro de Industria, Miguel Sebastián, pidió de espera para apreciar sus verdaderos resultados.

En el primer mes de vigencia de esta iniciativa sólo se habían acogido a la misma 18 operaciones y un mes después el nivel de aceptación se constataba con 47 peticiones, consideradas desde el sector como "insuficientes a todas luces".

El propio ministro reconoció la pasada semana en el Pleno del Senado que esta plan no había funcionado como se esperaba y lo más seguro es que habría de procederse a su reforma pasado ese plazo de primer examen que en cualquier actividad se establece en los cien días de actuación.

La Agencia Efe solicitó hace unos días al Instituto de Crédito Oficial, la entidad encargada de gestionar la solicitudes del Plan VIVE, los últimos datos relativos a la peticiones del citado plan, y se le dio como respuesta que la gestión informativa del mismo había sido traspasada al Ministerio de Industria, Turismo y Comercio.

En el departamento de Miguel Sebastián se eludió facilitar datos de última hora sobre la marcha del plan, por lo que a día de hoy es imposible establecer el grado de aceptación exacto de esta iniciativa.

El Plan VIVE fue aprobado el 2 de agosto y, bien es cierto, que el primer mes de su gestión se desarrolló en un mes prácticamente inhábil por las vacaciones veraniegas.

Dicho Plan afectaba a los conductores y usuarios que cambiaran un coche de más de quince años de antigüedad por otro nuevo con emisiones de CO2 por debajo de los 120 g/km, o bien hasta 140 g/km, si el coche a adquirir incorporaba elementos electrónicos de control que aumentasen su grado de seguridad.

Las ayudas del plan consistían en una subvención de los tipos interés en los préstamos para comprar estos vehículos, de tal modo que los primeros 5.000 euros estaban exentos de interés y al resto, hasta su amortización en cinco años, se le aplicaba tipo de interés de mercado.

Estas condiciones fueron duramente criticadas por el sector automovilístico, que consideró las ayudas "insuficientes" e "inoportunas", pues establecían unas líneas de financiación a través de entidades bancarias en un contexto de endurecimiento de las condiciones de la concesión de créditos ante la crisis económica y los riesgos de morosidad.

El sector ha reiterado una vuelta a las ayudas directas para los conductores que cambien su coche para la compra de otro nuevo, en condiciones similares a las que estipulaba el extinto Plan Prever.

Así, ha sido denominador común en las reclamaciones al Gobierno, por parte de las Administraciones Públicas, que las ayudas se extiendan a vehículos con antigüedad de diez, que se amplíe el campo de actuación para los vehículos de ocasión en buen estado y que la compra no se circunscriba sólo a coches de un nivel determinado de contaminación.

Asociaciones sectoriales, como la patronal de concesionarios Faconauto, aseguraban que una medida de estímulo como las que proponían, casi en sintonía con las del antiguo Plan Prever, se reducirían en diez puntos porcentuales las fuertes caídas de matriculaciones de los últimos meses. EFE

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