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Español Castro Pietro expone "diario" gráfico de once años de viajes a Perú

Mónica Martínez

Lima, 7 nov (EFE).- La obra del retratista peruano Martín Chambi y las novelas de Mario Vargas Llosa marcaron de tal forma la imaginación del español Juan Manuel Castro Prieto que lo llevaron a visitar Perú a lo largo de 11 años, para fotografiar todo su territorio y a su gente.

Las imágenes -recogidas por Castro Prieto en un "diario" de viajes que lo llevó por la costa, la sierra y la selva de Perú- han sido reunidas en una muestra de 88 fotografías en blanco y negro, bajo el nombre de "Viaje al sol".

El artista sintió una "fascinación por el país" cuando llegó por primera vez a Cuzco en 1997 para organizar una exposición de la obra de Martín Chambi, el primer fotógrafo indigenista que documentó Perú entre 1920 y 1950, según declaró a Efe en una entrevista.

"Vinimos a ampliar las fotos de Chambi para hacer una exposición en Madrid y entonces, a raíz de ahí, es que me enamoro del país y empiezo un periplo de once años", recordó en medio de la sala de exposiciones del Centro Cultural de España en Lima, que acogerá su obra hasta el 30 de noviembre.

A partir de entonces, visitó también la selva de Madre de Dios, donde retrató a niños bañándose en la orilla del río, y la comunidad nativa de los Boras en la turística ciudad de Iquitos, que se viste con plumas para bailar para los foráneos.

También entró en la humilde casa de la fallecida investigadora alemana María Reiche, que estudió las Líneas de Nazca en la desértica región de Ica, donde la veterana mujer vivía sumida en sus mediciones astronómicas y grandes planos de papel.

En 2000, Castro Prieto retrató las jornadas de cosecha en los Andes, una boda apadrinada por una pareja de extranjeros en la isla de Taquile, la inmensidad del lago Titicaca y a una orquesta de músicos de Chinchero, entre otras escenas cotidianas inspiradas en la obra de Chambi.

"Venía para conocer Perú, para hacer los trabajos, pero además volvía a los lugares donde había estado porque me gustaba volver a ver a la gente y charlar con la gente que había conocido", recordó.

El sentirse como en casa, con "gente que no conocía de nada, pero me recibía muy bien", fue probablemente uno de los motivos por los cuales Castro Prieto volvió "una y otra vez" a Perú.

Al regresar cada año al país andino, el artista traía "un cerro" de copias de sus fotos para compartirlas con sus ocasionales modelos y ello ayudó a cimentar una relación estrecha con innumerables familias a lo largo del territorio.

Ahora, ver expuesto su trabajo de más de una década de viajes es para el fotógrafo "como un círculo que se cierra", es el fin del trabajo con broche de oro y que le provoca "una satisfacción tremenda".

A pesar de que también dedicó muchos viajes de trabajo a Etiopía, la India, Nepal o Marruecos, Castro Prieto confesó que "ya no tendría fuerzas como para estar otros once años viniendo a un país".

El "Viaje al Sol" es "el trabajo, de diario personal, más importante que he hecho en mi vida", aseguró el fotógrafo.

La muestra ya estuvo en España y otros países europeos, y a fin de año seguirá su itinerario hacia Guatemala. EFE

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