Quantcast

Países emergentes reclaman reforma del FMI y su inclusión en el G-7

Sao Paulo, 7 nov (EFE).- Los países emergentes reclamaron hoy una reforma del Fondo Monetario Internacional (FMI) y de otros organismos económicos multilaterales, así como una ampliación del G-7 para dar más voz a las naciones en desarrollo que tienen peso en la economía mundial.

La propuesta de establecer un nuevo orden económico mundial fue una de las conclusiones de las reuniones que tuvieron hoy en Sao Paulo los ministros de Finanzas de Brasil, Rusia, India y China, conocidos como los Bric, más Sudáfrica y México.

"Concluimos que es preciso hacer una reformulación del sistema financiero internacional creado en Bretton Woods", dijo el ministro brasileño de Hacienda, Guido Mantega, en referencia al FMI y al Banco Mundial (BM), instituciones de la que dijo que "fallaron porque no supieron prevenir" la actual crisis financiera.

Las reuniones en las que participaron hoy los titulares de Finanzas y presidentes de los bancos centrales de los principales países emergentes del mundo fue un anticipo de la cita del G-20 que se celebrará mañana y el domingo en esta ciudad para discutir justamente la reforma del sistema financiero ante la crisis global.

El G-20 está formado por los países del G-7 (EE.UU., Canadá, Japón, Alemania, Reino Unido, Italia y Francia), además de Arabia Saudí, Argentina, Australia, Brasil, China, Corea del Sur, India, Indonesia, México, Rusia, Sudáfrica, y Turquía, más la Unión Europea (UE) como bloque.

Las propuestas de hoy serán presentadas al resto de países del G-20 en los dos próximos días y también serán elevadas ante la cumbre del mismo grupo convocada para el 15 de este mes en Washington por el presidente estadounidense, George W. Bush.

"Es necesario que se repiense el sistema financiero internacional y se reformen instituciones donde los emergentes no tienen voz activa", agregó Mantega en una rueda de prensa en la que presentó las conclusiones de las reuniones de hoy.

Según el ministro brasileño, el FMI y el BM son instituciones de los años 40 y su composición y poder de veto no representa la realidad internacional, pues los países emergentes, que generan el 75 por ciento del crecimiento económico mundial, tienen una participación "minoritaria" en estos organismos.

De la misma forma, reclamaron una ampliación del G-7 que incluya a las principales naciones emergentes o un fortalecimiento del propio G-20, que pasaría de nivel ministerial al de jefes de Estado o de Gobierno.

"O el G-7 cambia y se transforma en el G-14 o preferimos fortalecer el G-20", anotó el ministro bajo la consigna de que "una crisis mundial solo puede ser combatida con acciones coordinadas de los países".

Para Mantega, los países emergentes tienen suficiente peso económico como para formar parte del G-7 y agregó: "Nos recusamos a ser meros tomadores de café en el G-7 o en el G-8" (G-7 más Rusia).

Igualmente reclamaron a los países desarrollados medidas más amplias para restablecer el crédito internacional y la confianza en las economías, y evitar que la recesión que, dijo "parece inevitable" en Estados Unidos, Europa y Japón, sea profunda y afecte a las naciones en desarrollo. EFE

joc/lnm

(con fotografía)