Quantcast

Gobierno colombiano reconoce que EEUU suspendió la ayuda a militares

Bogotá, 7 nov (EFE).- El Gobierno colombiano reconoció hoy que Estados Unidos suspendió la asistencia a tres unidades militares por estar involucradas en un escándalo por presuntas ejecuciones extrajudiciales.

El ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, que inicialmente había negado el jueves esa suspensión tras dialogar con el embajador estadounidense en Bogotá, William Brownfied, admitió hoy la noticia y dijo que el diplomático pudo estar mal informado.

Un informe del Departamento de Estado norteamericano da cuenta de la suspensión de la ayuda a esas tres unidades militares colombianas implicadas en casos de ejecuciones extrajudiciales.

En dicho informe se señala que se determinó que esas tres unidades militares no reúnen los requisitos para recibir la asistencia, según señalaron fuentes diplomáticas y periodísticas.

Las fuentes indicaron que esa decisión se adoptó ante "la información proporcionada por el gobierno de Colombia de que estas unidades estaban involucradas en la violación de derechos humanos".

Santos reiteró hoy que él recibió el jueves esa información de un periodista y la contrastó con el embajador de EEUU, que le dijo "que no era cierta, que había habido una mala interpretación de algo que se dijo en Washington".

El ministro señaló que el embajador Brownfield ha anunciado que en las próximas horas explicará la suspensión de la ayuda en una rueda de prensa que dará en Cartagena de Indias, así como el alcance de esa decisión.

El documento del Departamento de Estado añade que esa decisión se adoptó "para garantizar que las unidades que participaron en los homicidios de Soacha, no recibieran la asistencia de acuerdo con las leyes de Estados Unidos".

El escándalo de las ejecuciones extrajudiciales se remonta a septiembre, cuando se conoció la muerte de 23 jóvenes desaparecidos desde enero y que días después habían sido considerados "bajas en combate", cuando al parecer habían muerto a manos de militares.

Los adolescentes fueron supuestamente reclutados por el Ejército y enviados desde Soacha, localidad colindante con Bogotá, hasta una región rural del departamento de Norte de Santander, a unos 800 kilómetros al noreste de la capital, donde fueron dados por muertos como guerrilleros caídos en combate.

El gobierno del presidente Álvaro Uribe, tras una investigación del caso, destituyó la semana pasada a 27 militares, oficiales y suboficiales y entre ellos a tres generales, y el martes pasado renunció a su cargo el comandante de Ejército, general Mario Montoya. EFE

rrm/hma