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La agenda del feminismo propone aprovechar crisis para cambiar modelo social

Madrid, 7 nov (EFE).- La crisis económica puede ser una buena oportunidad para repensar el modelo de organización social y revertir la situación de desigualdad entre hombres y mujeres, según plantea una de las conclusiones del congreso "La Agenda del feminismo en el siglo XXI".

Durante dos días, movimientos sociales y expertos internacionales han analizado cuáles son los retos de la agenda del feminismo, coincidiendo con el 25 aniversario del Instituto de la Mujer.

"En España, aún queda mucho por hacer para lograr la igualdad efectiva entre hombres y mujeres", plantea este documento, que recuerda que las presencia de las mujeres en los órganos de toma de decisiones públicas y privadas sigue siendo minoritaria.

En este sentido, propone una intervención más contundente del Estado a la hora de promover la paridad, a través de las cuotas, pero también incidiendo en la concienciación de la ciudadanía.

En momentos de crisis, "la sociedad no puede seguir prescindiendo de la fuerza de trabajo de las mujeres" porque expone que está comprobado que las economías más igualitarias son más desarrolladas económicamente y las más productivas.

Entre los asuntos pendientes, destaca el tema de la conciliación, que lo aborda como una cuestión no sólo de feministas, sino que implica la concienciación tanto de hombres como de mujeres para lograr un cambio efectivo en la sociedad.

También expone que los sistemas de salud no dan respuesta a las necesidades de las mujeres y que las ciencias médicas han obviado el cuerpo de las mujeres, su manera de enfermar e incluso su forma de morir.

Por ello, plantean incluir a las mujeres en las investigaciones, aunque piden no medicalizar los riesgos o procesos naturales como la menopausia.

Respecto a la interrupción voluntaria del embarazo, "el movimiento feminista está haciendo un esfuerzo por colocar los derechos sexuales y reproductivos en la agenda política, ya que no tener libre acceso al aborto no solo es un problema de las mujeres, sino de la democracia", señala.

Las mujeres consideran que sufren "violencia de género" más allá de la pareja, como en la comunidad cuando no pueden participar en la toma de decisiones, y opinan que se haría visible este fenómeno si se incluyeran las muertes en los partos, las muertes por enfermedades como el SIDA o los suicidios de mujeres que viven situaciones extremas.

En este asunto, proponen la necesidad de formar a los profesionales de atención primaria para detectar indicios de estos casos y para acompañar en el proceso a cada mujer. EFE

arv/ero