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Católicos y evangélicos condenan la infamia y violencia de los pogromos nazis

Berlín, 7 nov (EFE).- La Conferencia Episcopal y el Consejo de la Iglesia Evangélica de Alemania condenaron hoy conjuntamente "la infamia y la violencia" desatada por el régimen nazi durante la "Noche de los Cristales Rotos", que supuso el comienzo del Holocausto, en vísperas de su setenta aniversario.

Lamentaron que durante los pogromos de hace 70 años se "humillara, acosara y asesinara" a personas "indefensas" y se incendiaran sus templos religiosos. "Las horribles imágenes de las sinagogas ardiendo quedaron grabadas a fuego en nuestra memoria", señalaron en un comunicado.

La noche del 9 al 10 de noviembre de 1938 el ministro de Propaganda nazi, Joseph Goebbels, leyó desde el ayuntamiento de Múnich una arenga antisemita a la que siguió la sistemática quema de las sinagogas en todo el país por parte de agitadores de las SA, el brazo paramilitar del Partido Nacionalsocialista.

Unos 7.500 comercios y 1.200 templos fueron devastados y pasto de las llamas, un centenar de judíos murieron y otros 30.000 fueron detenidos y deportados a campos de concentración.

Para ambas entidades religiosas, la "Noche de los Cristales Rotos" fue producto de "años de proclamas antisemitas, marginación legal sistemática, persecución y discriminación inhumana".

El comunicado expresa la consternación y la tristeza de los obispos alemanes por "el dolor, la soledad y la desesperación" que se vieron obligados a vivir los millones de víctimas del holocausto.

Ambas instituciones apuntan a que existieron entonces "espectadores silenciosos" ante los asesinatos y la persecución y que, aunque dentro de las comunidades cristianas hubo quien rechazó la violencia, la mayoría permanecieron "pasivos e impotentes" por miedo.

La jerarquía católica y evangélica alemana recuerda hoy a quienes ofrecieron cobijo a los perseguidos y a quienes lo pagaron con su vida, cuyo legado demuestra que "las voces de humanidad y de amor al prójimo no están del todo enmudecidas ni siquiera en los peores abismos de la inhumanidad".

Apelaron también a la necesidad de solidarizarse con las víctimas de la persecución con indiferencia de su color, su pertenencia racial o su religión. EFE

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