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Grael: "No buscábamos el récord del mundo; sólo que el 'Puma' no nos pasara"

Redacción de deportes, 3 nov (EFE).- El navegante brasileño Torben Grael, patrón del 'Ericsson 4' sueco , vencedor de la primera etapa de la Volvo Ocean Race -Vuelta al Mundo por etapas-, ha reconocido que "la presión" que les impuso el 'Puma' estadounidense en la lucha por el liderato "fue decisiva para batir el récord del mundo de velocidad".

"O tirábamos para delante o nos pasaba", ha comentado. "En la anterior vuelta al mundo el 'ABN Amro 1' logró tantas millas de ventaja sobre el resto que no le hizo falta nunca ir al límite. El acoso del 'Puma' nos hizo ir al máximo, pero no para lograr ningún récord, sino para evitar que nos superarse en el liderato".

Torben Schmidt Grael nació en São Paulo el 22 de julio de 1960 y es un verdadero héroe nacional en su Brasil, sólo comparado con las grandes estrellas del fútbol. Descendiente de una familia danesa, comenzó a navegar a la edad de 5 años con su abuelo en el yate "Ailen", de la clase 6 metros, utilizado por el equipo olímpico danés para conquistar la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Estocolmo 1912.

Posteriormente navegó con su hermano Lars Grael, también medallista olímpico, en la Bahía de Guanabara. Apodado 'Turbina' por su manera de navegar, es el regatista con mayor número de medallas olímpicas en vela, cinco (dos de oro, una de plata y una de bronce), de la historia, aunque Paul Bert Elvstrøm tiene cuatro de oro.

Ha sido cuatro veces campeón del mundo en clases olímpicas (Star y Snipe). Fue el táctico del yate Luna Rossa, del equipo Prada Challenge, que disputó la 30ª edición de la Copa América en el 2000 y perdió ante el Team New Zealand de Peter Blake. También formó parte de la tripulación del mismo equipo que disputó la Copa Louis Vuitton en Valencia en 2007.

En la anterior edición de la Volvo Ocean Race finalizado tercero al mando del 'Brazil 1', en el que también estaba el coruñés Roberto Bermúdez de Castro. En esta edición también navegan con él Joan 'Joca' Signorini y Horacio Carabelli, que ya lo hicieron en la anterior.

Para Grael "es muy difícil comparar el récord del mundo de velocidad en monocasco del pasado 29 de octubre (602,66 millas náuticas, 1.117 Km., en 24 horas) con los otros éxitos" de su carrera.

"La verdad es que después de tener que dejar a Tony Mutter, uno de nuestros 'trimmers', en Cabo Verde a causa de una infección en la rodilla, el haber sido segundos en la meta volante y ganar la etapa es algo ya por sí extraordinario; y con el récord es aún más grande", dijo.

"La primera parte de la etapa fue muy larga porque nos costó mucho superar los 'doldrums' (zonas de interconvergencia tropical con grandes cambios climatológicos). A partir de ahí", consideró, "creo que fuimos dos días a velocidad de récord del mundo, con mucha agua por todas partes y la tripulación realmente agotada y pasando por situaciones extremas. Si ahora lo miro con calma, lo del récord es lo menos importante porque nuestro objetivo era ganar la etapa llegando con el barco y la tripulación en las mejores condiciones, y lo hemos logrado".