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Remojón útil para Sergio García, líder en Valderrama

Antonio Tomás

San Roque (Cádiz), 1 nov (EFE).- La apariencia de Sergio García era hoy todo un poema acabado su trabajo en el Volvo Masters: la testa empapada, el cuerpo tembloroso por esa humedad que cala los huesos y los zapatos como dos charcos. Pese a todo, el español soportó heroicamente el chaparrón, que pareció eterno, para situarse como líder del torneo, después de culminar 18 hoyos de la segunda ronda aplazada y otros siete de la tercera.

El trabajo de golfista, junto con el de fotógrafo, fue el menos envidiado hoy en el campo de Valderrama. Al menos, las nubes de la mañana dejaron jugar y concluir la segunda vuelta del torneo, en donde García, segundo al comienzo, recortó en un golpe la ventaja del líder, el danés Soren Kjeldsen.

El español mostraba los mismo síntomas positivos en su manera de jugar al golf (70 golpes). Además, lo dicho: la renta a borrar sobre el líder (tres golpes) se redujo a dos y la tarjeta, igual que la de la víspera (68), bajo el par del campo.

Sin embargo, las nubes grises que abrazan desde el viernes Valderrama cambiaron súbitamente a un tono plomizo oscuro. El reloj marcaba las 15.00 horas, justo cuando Sergio García y el resto del grupo de cabeza arrancaban para la tercera ronda.

La espesura de las nubes fue tal que paulatinamente las sombras ganaron terreno. La esperada descarga de agua fue tremenda. El magnífico drenaje de Valderrama llegó un momento en que ya no pudo más. Los "greens" se convirtieron enseguida en piscinas de color verde y por las calles corría el agua como si de manantiales cristalinos se tratase.

Con el agua cayendo a mantas, García hizo lo más difícil: un "birdie" en siete hoyos, correr a la casa club, secarse y esperar a que mañana se reanude el juego sin haber atrapado en el tránsito un buen costipado.

García lidera el torneo con 5 bajo el par, empatado con Kjeldsen. Es el mismo decorado que una semana atrás se encontró García en Castellón, en su pueblo de Borriol, sólo que allí el español dio caza al jugador nórdico y afrontó el domingo con cuatro de ventaja para vencer con claridad.

Por detrás de García y Kjeldsen se situó, a un golpe, el inglés Lee Westwood, quien camina firme a por el Orden de Mérito, pues se distanció en nueve golpes del "ahogado" líder, el sueco Robert Karlsson.

A expensas de que mañana termine la tercera ronda y llegue el fin de la definitiva, las expectativas de García son asombrosas: puede ganar la última edición y su primer Volvo Masters, después de acabar segundo en tres ocasiones consecutivas (entre 2004 y 2006). De hacerlo, se colocaría segundo del mundo por primera vez, a la estela de Tiger Woods y con la menor diferencia entre ambos (14,414 puntos por 8,477 del español).

Además, García desbancaría a Phil Mickelson de su pedestal en el segundo peldaño del escalafón y ganaría por primera vez dos torneos de forma consecutiva (Castellón Masters y Volvo). Por el momento, el golfista castellonense lleva el menor número de "bogeys" (tres) después de 43 hoyos en Valderrama. Sin duda, un buen síntoma y un augurio.