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Davidson aplaza la compra del club y genera dudas sobre su solvencia

Palma, 30 oct (EFE).- La decisión del empresario británico Paul Davison de aplazar diez días más el pago de 38 millones de euros por la mayoría del capital social del Mallorca, ha generado en la isla suspicacias sobre su solvencia, al tiempo que vuelve a sumir a la entidad en un clima de inestabilidad.

Davidson no se presentó es el miércoles a la firma definitiva del contrato, reunión convocada en una entidad bancaria extranjera de Palma, que en principio iba a ser la encargada de transferir los 38 millones de euros acordados con el presidente del club, Vicente Grande, por el 91 por ciento del capital social del Mallorca.

A la reunión se presentaron Grande, los administradores judiciales del concurso voluntario de acreedores de la sociedad -Binipuntiró- que controla la mayoría de las acciones del club, abogados de ambas partes y un notario. Pero Davidson no apareció.

Más tarde, ante la alarma que creó la incomparecencia del empresario inglés, conocido como "El fontanero", por la vinculación de sus negocios con el sector de las tuberías, éste hizo llegar un comunicado en el que pidió disculpas y reiteró su disposición de comprar el Mallorca, aunque solicitó diez días más de plazo para ejecutar la opción que firmó en su día.

Varios periódicos locales han dejado de manifiesto hoy el escepticismo general en torno al éxito de la operación de compraventa del Mallorca, al tiempo que califican a Davidson de "bluf".

El Mallorca atraviesa por una situación de inestabilidad desde el pasado mes de junio, cuando Grande presentó en el Juzgado de lo Mercantil 1 de Palma un concurso voluntario de acreedores (antigua suspensión de pagos) con un pasivo de 830 millones de euros.

Grande incluyó en el proceso judicial a catorce de sus sociedades, adscritas al Grupo Drac, entre ellas Binipuntiró, a nombre de la cual está registrado la mayoría del capital social del club.

Davidson se postuló para hacerse cargo de la mayoría de las acciones del club el pasado verano y logró el visto bueno del juez al presentar una oferta que el titular del Juzgado de lo Mercantil calificó de "contrato perfecto", en directa alusión al precio que estaba dispuesto a pagar y diversas cláusulas incluidas en el acuerdo previo.

El Mallorca esperará que se agote el plazo de diez días solicitados por el empresario inglés, y si todo sigue igual, el proceso de venta empezará de nuevo, probablemente, con ofertas a la baja descartadas en un principio.