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El dúo formado por Gasol y Bynum hace feliz a Bryant

Víctor Montiel

Houston (EEUU), 28 oct (EFE).- Todo es optimismo y confianza dentro de la organización de Los Ángeles Lakers, donde ya tienen asumido su condición de equipo favorito a luchar por el título de liga y especialmente el escolta estrella Kobe Bryant.

El motivo de esa confianza es muy simple, la reincorporación del pívot Andrew Bynum para formar pareja con el alero español Pau Gasol, convierten a su equipo mucho más potente y mejor que el visto en las pasadas Finales de la NBA.

El convencimiento de Bryant es que Gasol llegó a los Lakers a mitad de la temporada pasada, pero no pudo jugar con Bynum porque era baja con una grave lesión de rodilla, su ausencia se notó en las Finales que perdieron por 4-2 frente a los Celtics de Boston.

Pero Bryant tampoco descarta para nada de la lucha por el título de la Conferencia Oeste a los Spurs de San Antonio, que hacen sin discusión la mejor defensa de la liga y además tienen en Gregg Popovich, el entrenador modelo dentro de la NBA.

Mientras en el Este, Bryant reconoce que el poder físico de los Celtics de Boston, actuales campeones de liga, fue el que le dio el título liga y no sólo no lo han perdido sino que lo han incrementado durante el descanso veraniego.

Eso no preocupa en Los Ángeles, donde se inaugura hoy, martes, la temporada regular con el partido frente al equipo de los Trail Blazers de Portland, cargados de jóvenes valores y talento, incluida su nueva adquisición la del escolta español Rudy Fernández.

Los Lakers están felices con la recuperación de Bynum, de 21 años, el gran ausente de las Finales de la NBA, que ayer fue su cumpleaños y se ha propuesto darse de regalo un anillo de campeón de liga.

El entrenador de los Lakers, Phil Jackson, comparte los pronósticos que dan a su equipo como favorito al título de liga y también tiene una meta establecida durante la temporada regular como es la de conseguir de nuevo tener la ventaja de campo en el Oeste.

"La idea de que la ventaja de campo es un aspecto importante durante la fase final es algo que sigue en nuestra mente. Queremos colocarnos en una posición que nos permita mejorar lo que hicimos la pasada liga", señaló Jackson.

Los Lakers lograron marca ganadora de 57-25 para ganar el título a los Spurs, que no lo perdieron por la ventaja de campo sino por los problemas físicos que arrastró el escolta argentino Manu Ginóbili, que le impidieron rendir a su mejor nivel.

Luego quedo confirmado ante los Celtics, en las Finales de la NBA, que los Lakers no eran el mejor equipo de la liga y con unos Spurs en plenitud tampoco de la Conferencia Oeste.

Jackson y los Lakers están convencidos que este año más que nunca volverán a protagonizar las Finales de la NBA y además con las máximas aspiraciones de ganar.

"Esto es como una herida abierta", comentó Jackson, acerca de la derrota por 39 puntos que sufrieron los Lakers el 17 de junio en Boston. "Quizás nos superaron en mucho".

Sin duda ocurrió, pero con Bynum en buena forma, junto con Gasol, de 2,13 metros de estatura, no parece haber muchos equipos que puedan desafiar a los Lakers bajo los aros, si es que los jugadores se mantienen saludables.

Los Lakers adquirieron a Gasol por traspaso, procedente de los Grizzlies de Memphis, y el jugador español internacional fue la razón principal que permitió a su nuevo equipo quedarse con la ventaja de campo en la Conferencia Oeste y disputar las Finales de la NBA.

Gasol hizo un trabajo excelente, pero cuando llegó el enfrentamiento con los Celtics, los Lakers carecieron de la fuerza frente a las dos canastas para ganar la serie y ahí si fue cuando se echo en falta a Bynum para que aportase rebotes y tapones.

El regreso de Bynum ha motivado que Gasol deje de ser pívot para ocupar una posición que le resulta más conocida, la de alero de poder, o número cuatro, función que antes desempeñaba Lamar Odom y que ahora pasará a ser reserva, como sexto jugador.

Odom ha sido titular todos los partidos en los que ha jugado desde la temporada del 2002-2003, por lo que ahora le tocará adaptarse a su nuevo papel y responsabilidad.

"Haré lo que sea necesario para el equipo, entrar desde el banquillo, ser entrenador, no sé, incluso la mascota", bromeo Odon. "Me siento bien, es importante para mí mantener la energía positiva y ser una influencia buena en el vestuario".

Los Lakers no ganan un campeonato de liga desde que Bryant y Shaquille O'Neal lograron tres títulos consecutivos, del 2000 al 2002.

Ahora, Bryant ya vuelve a tener a un hombre alto de garantía, que además no le roba ni liderazgo ni protagonismo dentro y fuera del campo, por lo que se siente listo para vivir lo que podría su temporada más feliz desde que llegó a los Lakers o tal vez la más frustrante si sigue sin conseguir su cuarto título de liga.EFE

vcm/rm/jag

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