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El Athletic salió derrotado, pero no malparado del Bernabéu

Ramón Orosa

Bilbao, 27 oct (EFE).- El Athletic Club salió derrotado de su visita al Santiago Bernabéu, pero no lo malparado como se podía pensar en vista de la trayectoria bilbaína al largo de la presente temporada y del estado deprimido con el que el entorno del club rojiblanco esperó durante la semana el choque ante el Real Madrid.

Aunque ha caído por primera vez a los puestos de descenso en la época Caparros después de un cierto recorrido en la competición liguera -la única vez antes fue tras la primera jornada de esta misma temporada-, el conjunto rojiblanco ha regresado de Madrid con cierto refuerzo anímico y hasta de autoestima.

El Athletic fue capaz de tutear a un equipo con una pegada descomunal en uno de los campos más difíciles de Primera División y hasta de hacer partido cuando a la media hora de encuentro, con 2-0, todo apuntaba a goleada local.

Pero, con la excepción de los errores defensivos que le recuerdan al de los dos años al borde del descenso, ni en esa media hora el Athletic dio su brazo a torcer ni en ningún momento estuvo a merced del rival.

Con jugadores de criterio y talento, Pablo Orbaiz y Fran Yeste, dirigiendo sus maniobras y un planteamiento más atrevido de lo habitual, los de Joaquín Caparrós se demostraron a sí mismos que, como una semana atrás frente al arrollador Barcelona en San Mamés, son capaces de competir ante cualquiera y que su fútbol no es tan escaso como indica su posición en la tabla clasificatoria, decimoctavo y a un punto de la permanencia.

En el coliseo madridista, el Athletic incluso recuperó cierto poderío ante la meta contraria y marcó la mitad de los goles que llevaba en las siete primeras jornada de liga, si bien uno de ellos fue de penalti.

No obstante, continua con errores atrás que parecía haber solucionado el curso anterior y que amenazan, de no corregirlos, con hacerle pasar un año desagradable. Ejemplo de la bajada de rendimiento defensivo rojiblanco es Fernando Amorebieta, la campaña anterior gran revelación como central zurdo hasta el punto de ser llamado a principios de ésta por Vicente del Bosque.

Pero el jugador vizcaíno no es ni de lejos el de hace unos meses e incluso ayer volvió a ser protagonista por una de esas acciones alocadas y peligrosas para el rival que deja a sus compañeros en inferioridad numérica y que tanto le ha recriminado el vestuario propio de puertas adentro.

El regreso de Joseba Etxeberria ayudó a la mejoría en un ataque en el que otro Fernando, Llorente, volvió por donde solía la campaña de su confirmación y hasta los dos interiores, David López e Igor Gabilondo, estuvieron por encima de su nivel habitual, no demasiado brillante.

En definitiva, que el Athletic, como aseguró su técnico al final del choque, se ve "reforzado" de cara al futuro inmediato a pesar de la derrota, no fue tan dura como mucho vaticinaban y tras un choque con muchas lecturas que hacer.

Entre ellas, la de las quejas arbitrales blancas, que el equipo bilbaíno no comparte, ni mucho menos. La expedición rojiblanca, que hoy ha regresado a mediodía, admite errores arbitrales a su favor en algún fuera de juego local, pero aún se pregunta porqué jugadores como Michel Salgado -reiteración en las faltas-, Pepe -agresión- y Marcelo -entrada alevosa a Etxeberria- acabaron el partido.

Tampoco comparte que se discuta por el penalti señalado a Llorente, claro pero raramente sancionado, y no el flagrante empujón que recibió el rubio delantero centro de Pepe dentro del área ya con el finalmente definitivo 3-2 en el marcador.