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Aguirre: "Estábamos bien muertos y nos encontramos con el orgullo"

Villarreal (Castellón), 26 oct (EFE).- Javier Aguirre, entrenador del Atlético de Madrid, reconoció que su equipo estaba "muerto" tras perder una ventaja de dos goles y encontrarse 4-2 en contra, aunque recalcó que se reencontraron con el orgullo, lo que les permitió empatar el partido en el tramo final.

"El fútbol tiene estas cosas, cuando estábamos bien muertos y ellos caminando sobre la cancha y haciendo florituras, nos encontramos con que el orgullo nos llevó a sacar el partido y en la última de Forlán pudimos hasta lograr hasta un premio mayor", explicó.

El técnico reconoció que la expulsión de Banega mermó el rendimiento del equipo en la segunda mitad. "Hoy en día, con once contra once hay una igualdad extrema, por lo que regalar una expulsión condiciona muchísimo tu esquema de juego", señaló.

Respecto al desarrollo del encuentro, el técnico mexicano explicó: "Hicimos dos goles al inicio casi sin merecerlos y ellos hicieron todo el gasto. Luego, tras la expulsión, ya no hubo equilibrio de fuerzas y ya no se puede hablar de justicia o no del marcador. Mi vestuario, por cómo se produjo está cansado, pero satisfecho".

Aguirre señaló que reservó al Kun Agüero debido a su necesidad de tener un descanso físico, y apuntó que este empate les sirve para "romper con la dinámica de mierda de las derrotas y refuerza sobre todo el espíritu de lucha". "Nunca bajamos los brazos y esa es una lección para mi equipo", subrayó.

Por su parte, Manuel Pellegrini, entrenador del Villarreal, lamentó el marcador final y aseguró que su equipo se confío en exceso y acabó regalando dos puntos al Atlético de Madrid.

"Se me queda una sensación de impotencia. Hicimos gran partido durante 85 minutos y lo echamos en perder los últimos cinco. Fue una acción de relajación pensando que el partido estaba asegurado. No es normal que pase esto, pero eso sucede en el fútbol y por eso el deporte más admirado", indicó.

"Regalamos dos puntos, porque fuimos muy superiores al Atlético. Pese a que se pusieron 0-2, siempre estuvimos confiados en dar la vuelta, lo conseguimos y nos creímos que el partido estaba tan fácil que nos encontramos con esos dos goles. Lo empatamos nosotros mismos porque ellos ni siquiera sacaron un delantero para empatar", prosiguió.

El técnico chileno reconoció que no es normal haber recibido siete goles esta semana en El Madrigal, en los dos partidos que han disputado, aunque insistió en que los de hoy se debieron a la excesiva relajación de sus jugadores en los minutos finales.