La lista con los 4.000 muertos del franquismo llega a Internet

La base de datos, que estará lista antes del verano, incluirá también 10.000 represaliados. Se completará poco a poco con 15.000 documentos digitalizados, como cartas de despedida, diarios, fotos, anónimos o grabaciones.

Qué! 19 de abril de 2009

La lista con los 4.000 muertos del franquismo llega a Internet
Galicia tendrá antes del verano una base de datos con diez mil represaliados y más de 4.000 fusilados, "paseados" o desaparecidos del franquismo, que se completará poco a poco con 15.000 documentos digitalizados como cartas de despedida, diarios, fotografías, anónimos de amenazas, grabaciones y otros.

Un equipo coordinado por el catedrático de historia Lourenzo Fernández Prieto comenzó en 2006 a recopilar datos en el marco del proyecto "As víctimas, nomes, homes e lugares" de las tres universidades gallegas y hace pocos días fue ampliado dos años más. Hasta el verano, el equipo creará una base de datos accesible a través de internet con datos individualizados de la represión entre 1936 y 1940 y en los dos próximos años de investigación, se centrará en el período posterior, hasta 1977.

El proyecto incluirá 415 entrevistas "que son históricas pues se hicieron a muchas personas de casi 100 años con un cuestionario común" y documentos vaciados del Archivo Militar de Ferrol, de los 315 registros civiles gallegos, 50 libros publicados sobre el tema y de información procedente de colectivos locales de apoyo "que darán una visión inédita de nuestra historia".

LOS DATOS

Ourense tiene una base de datos ya accesible en internet con detalles de cada fusilado o desaparecido reunidos por un equipo del campus universitario dirigido por Xulio Prada y Jesús de Juana y pasarán a la nueva base común gallega. Los datos se ampliarán a medida que se vayan confirmando pues además de colecciones privadas de cartas y fotografías "descubrimos nuevos casos como el de dos hermanos de Vilagarcía entregados a familias falangistas de Lugo tras el fusilamiento de sus padres, cuando tenían seis años".

También tienen recopilados datos sobre 20 fusilados arrojados a la ría de Vigo y al mar en torno a las Illas Cíes aunque cree que hay más "y las cifras siguen aumentando como ocurrió en Baiona donde varias familias de personas fusiladas que no están registradas en ningún lugar, buscaron sus restos en una fosa", continuó.

Se referirá también a los primeros represaliados que fueron los dirigentes sindicales y los alcaldes entre los que destacó la única alcaldesa represaliada de Galicia que fue María Gómez, regidora de A Cañiza (Pontevedra), juzgada, condenada a pena muerte conmutada a cadena perpetua que cumplió en varias prisiones.

Otros alcaldes fueron fusilados y en el caso de A Coruña, forman un listado aún inédito elaborado por los investigadores Xosé Manuel Suárez y Lupe Martínez y al que tuvo acceso Efe que incluye a doce, entre ellos el de Cedeira, Manuel Fernadez Freijeiro, fusilado con su hijo y otras 11 personas, en el castillo de San Felipe de Ferrol.

También se encuentra entre ellos el que fue alcalde de Arzúa Juan Manuel Vidal García, fusilado en septiembre de 1936 "probablemente", en las tapias del cementerio de Boisaca, en Compostela, pero sus restos no fueron encontrados todavía, según Suárez.

La provincia de Pontevedra registró al menos una decena de alcaldes fusilados, según el investigador Dionisio Pereira, de los que algunos están sin localizar como los restos del alcalde de Marín, Antonio Blanco Solla, aunque se supone que están en el cementerio de San Mauro de Pontevedra.

En Lugo, según la investigadora María Jesús Souto Blanco, once alcaldes fueron ejecutados o murieron en prisión como los de Monforte, Becerreá, Vilameá (hoy A Pontenova), Vilaodrid (ídem), Ribas de Sil, Sober, Viveiro, Cervo, Paradela, Pobra de Brollón y Castro de Rei, éste último exhumado en Portomarín.

Además, el de la ciudad de Lugo Francisco Lamas López no fue ejecutado gracias a la declaración favorable de su suegro, teniente de la Guardia Civil, y cumplió condena en el fuerte de San Cristóbal de Pamplona, donde participó en la fuga masiva de 1938.

En relación a la investigación conjunta, Hervella dijo que la colaboración de los testigos es "espectacular" y no con ansia de venganza "sino sólo de restitución de la memoria pues los represaliados fueron tachados de asesinos y nosotros evidenciamos que fueron ellos los asesinados y las víctimas".