Galicia tendrá antes del verano una base de datos con diez mil represaliados y
más de 4.000 fusilados, "paseados" o desaparecidos del franquismo, que se
completará poco a poco con 15.000 documentos digitalizados como cartas de
despedida, diarios, fotografías, anónimos de amenazas, grabaciones y
otros.
Un equipo coordinado por el catedrático de historia Lourenzo
Fernández Prieto comenzó en 2006 a recopilar datos en el marco del proyecto "As
víctimas, nomes, homes e lugares" de las tres universidades gallegas y hace
pocos días fue ampliado dos años más. Hasta el verano, el equipo creará
una base de datos accesible a través de internet con datos individualizados de
la represión entre 1936 y 1940 y en los dos próximos años de investigación, se
centrará en el período posterior, hasta 1977.
El proyecto incluirá 415
entrevistas "que son históricas pues se hicieron a muchas personas de casi 100
años con un cuestionario común" y documentos vaciados del Archivo Militar de
Ferrol, de los 315 registros civiles gallegos, 50 libros publicados sobre el
tema y de información procedente de colectivos locales de apoyo "que darán una
visión inédita de nuestra historia".
LOS DATOS
Ourense tiene una base de datos ya accesible en internet con detalles de cada
fusilado o desaparecido reunidos por un equipo del campus universitario dirigido
por Xulio Prada y Jesús de Juana y pasarán a la nueva base común
gallega. Los datos se ampliarán a medida que se vayan
confirmando pues además de colecciones privadas de cartas y fotografías
"descubrimos nuevos casos como el de dos hermanos de Vilagarcía entregados a
familias falangistas de Lugo tras el fusilamiento de sus padres, cuando tenían
seis años".
También tienen recopilados datos sobre 20 fusilados arrojados
a la ría de Vigo y al mar en torno a las Illas Cíes aunque cree que hay más "y
las cifras siguen aumentando como ocurrió en Baiona donde varias familias de
personas fusiladas que no están registradas en ningún lugar, buscaron sus restos
en una fosa", continuó.
Se referirá también a los primeros represaliados
que fueron los dirigentes sindicales y los alcaldes entre los que destacó la
única alcaldesa represaliada de Galicia que fue María Gómez, regidora de A
Cañiza (Pontevedra), juzgada, condenada a pena muerte conmutada a cadena
perpetua que cumplió en varias prisiones.
Otros alcaldes fueron fusilados
y en el caso de A Coruña, forman un listado aún inédito elaborado por los
investigadores Xosé Manuel Suárez y Lupe Martínez y al que tuvo acceso Efe que
incluye a doce, entre ellos el de Cedeira, Manuel Fernadez Freijeiro, fusilado
con su hijo y otras 11 personas, en el castillo de San Felipe de
Ferrol.
También se encuentra entre ellos el que fue alcalde de Arzúa Juan
Manuel Vidal García, fusilado en septiembre de 1936 "probablemente", en las
tapias del cementerio de Boisaca, en Compostela, pero sus restos no fueron
encontrados todavía, según Suárez.
La provincia de Pontevedra registró al
menos una decena de alcaldes fusilados, según el investigador Dionisio Pereira,
de los que algunos están sin localizar como los restos del alcalde de Marín,
Antonio Blanco Solla, aunque se supone que están en el cementerio de San Mauro
de Pontevedra.
En Lugo, según la investigadora María Jesús Souto Blanco,
once alcaldes fueron ejecutados o murieron en prisión como los de Monforte,
Becerreá, Vilameá (hoy A Pontenova), Vilaodrid (ídem), Ribas de Sil, Sober,
Viveiro, Cervo, Paradela, Pobra de Brollón y Castro de Rei, éste último exhumado
en Portomarín.
Además, el de la ciudad de Lugo Francisco Lamas López no
fue ejecutado gracias a la declaración favorable de su suegro, teniente de la
Guardia Civil, y cumplió condena en el fuerte de San Cristóbal de Pamplona,
donde participó en la fuga masiva de 1938.
En relación a la investigación
conjunta, Hervella dijo que la colaboración de los testigos es "espectacular" y
no con ansia de venganza "sino sólo de restitución de la memoria pues los
represaliados fueron tachados de asesinos y nosotros evidenciamos que fueron
ellos los asesinados y las víctimas".