La ONU confirma una masacre en Siria con 92 muertos

BEIRUT (Reuters) - Naciones Unidas dijo el sábado que más de 92 personas murieron en Siria en lo que activistas describieron como un ataque de artillería de las fuerzas de Gobierno, el peor episodio de violencia desde el comienzo del plan de paz de la ONU para frenar el baño de sangre por el levantamiento en el país.

REUTERS 27 de mayo de 2012

BEIRUT (Reuters) - Naciones Unidas dijo el sábado que más de 92 personas murieron en Siria en lo que activistas describieron como un ataque de artillería de las fuerzas de Gobierno, el peor episodio de violencia desde el comienzo del plan de paz de la ONU para frenar el baño de sangre por el levantamiento en el país.

Cuerpos ensangrentados de niños, algunos con sus cráneos abiertos, fueron mostrados el viernes en un video publicado en YouTube sobre las víctimas de la ofensiva del viernes en la ciudad central de Hula.

Los reportes de la masacre destacan lo lejos que está Siria de cualquier camino negociado para poner fin a la revuelta de 14 meses contra el presidente Bashar el Asad.

"Esta mañana los observadores militares y civiles de Naciones Unidas fueron a Hula y contaron más de 32 niños menores de 10 años y más de 60 adultos muertos", dijo el jefe del equipo de observadores del cese al fuego de la ONU.

"Los observadores confirmaron a partir de exámenes la utilización de proyectiles de tanques de artillería (...) Quien haya comenzado, quien haya respondido y quien haya llevado a cabo este acto deplorable de violencia debería hacerse responsable", dijo el mayor general Robert Mood en un comunicado, sin dar más detalles.

La secretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, condenó el ataque.

"Aquellos que perpetraron esta atrocidad deben ser identificados y hacer que respondan. Y Estados Unidos trabajará con la comunidad internacional para intensificar nuestra presión sobre Asad y sus amigotes, cuyo Gobierno a través del asesinato y el miedo debe llegar a su fin", declaró en un comunicado.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon exigió a través de un comunicado que "el Gobierno de Siria cese inmediatamente el uso de armas pesadas en centros de población".

Activistas dijeron que las fuerzas de Asad atacaron el viernes por la noche la ciudad de Hula, después de que soldados mataran a un manifestante tras las escaramuzas entre tropas y combatientes de la insurgencia liderada por suníes que luchan contra los gobernantes de Siria, que pertenecen a la secta minoritaria alauita.

La televisión estatal siria transmitió algunas de las mismas tomas, pero dijo que las muertes fueron obra de "bandas "terroristas", sin ofrecer más detalles. También transmitió un video mostrando cuerpos con lo que parecían ser heridas de bala en la cabeza, tirados sobre colchones llenos de sangre.

Un grupo activista con sede en Reino Unido, el Observatorio Sirio de los Derechos Humanos, dijo que los residentes en Hula estaban huyendo de la localidad por temor a nuevos ataques.

Indicó que una persona murió en la norteña localidad de Saraqeb cuando las fuerzas de seguridad abrieron fuego contra una protesta por la matanza. Activistas distribuyeron material de lo que parecían ser protestas similares en Aleppo, la mayor ciudad del norte de Siria.

FAMILIAS ASESINADAS

Un miembro del fragmentado grupo de oposición sirio en el exilio dijo que las fuerzas de Asad habían matado a "familias enteras" en Hula además de la ofensiva con artillería.

""El Consejo Nacional Sirio (SNC) insta al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas a que convoque a una reunión de emergencia (...) y determine la responsabilidad de la ONU ante aquellos asesinatos masivos", dijo Bassma Kodman, portavoz del movimiento.

Un plan de cese al fuego, que ya lleva en vigor seis semanas, no ha logrado poner fin a la violencia en el país, aunque Naciones Unidas está cerca de completar el despliegue de una fuerza de 300 observadores para controlar la tregua.

El ministro de Relaciones Exteriores de Francia, Laurent Fabius, calificó el episodio como una "masacre" y dijo que quería organizar una reunión en París de los Amigos de Siria, un grupo compuesto por naciones occidentales y árabes que buscan remover a Assad.

Fabius dijo que "los observadores de la ONU tienen que ser capaces de completar su misión y el plan de salida del enviado especial de la ONU y la Liga Arabe debe ser implementado inmediatamente".

El ministro de Relaciones Exteriores de los Emiratos Arabes Unidos, jeque Abudllah bin Zayed al-Nahayan, solicitó una reunión urgente de la Liga Árabe, mientras que el jefe de dicha entidad, Nabil Elaraby, llamó las muertes en Hula un "crimen horrible".

Elaraby instó al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas -donde Rusia y China han protegido a Siria- a "detener la escalada de muertes y violencia por parte de bandas armadas y fuerzas militares del Gobierno".

Siria llama a la revuelta una conspiración "terrorista" desde el extranjero, una referencia velada a los poderes musulmanes suníes del Golfo que quieren ver armas suministradas a la insurgencia liderada por la mayoría suní contra Asad, un miembro de la secta minoritaria alauí.

/Por Joseph Logan/