El juicio a Josef Fritzl,
conocido como el "carcelero de Amstetten", retomó hoy su curso en la
segunda jornada, en la que el acusado siguió tapando su rostro con un archivador azul. El caso podría quedar visto para sentencia el jueves.
1 de enero de 1970
Josef Fritzl ocultó hoy de
nuevo el rostro y se negó a hablar con la prensa al comienzo de la
segunda sesión del juicio por haber encerrado y violado a su hija
Elisabeth durante 24 años en un sótano, una actitud que, según su
abogado, se debe a que "se ha avergonzado".
El conocido como "Carcelero de Amstetten" llegó a la Audiencia
Provincial de Sankt Pölten, que acoge el proceso, a las 09.04 (08.04
GMT) escoltado por dos agentes policiales.
Al igual que hizo ayer en la apertura del juicio, Fritzl, de 73
años, ocultó el rostro tras un archivador azul y se negó a contestar
las preguntas del único equipo de periodistas, de la televisión
austríaca ORF, al que se permitió brevemente el acceso a la sala.
Rudolf Mayer, el letrado de la defensa, justificó la actitud de
su cliente: "Simplemente se ha avergonzado".
La sesión de hoy del proceso que juzga a Fritzl por los delitos
de asesinato por omisión de socorro, esclavitud y violación, entre
otros, se celebrará a puerta cerrada para proteger la intimidad de
las víctimas.
El jurado popular seguirá visionando hoy el vídeo con el
testimonio de Elisabeth durante sus 24 años de encierro y su vida y
la de los siete hijos que dio a luz en el sótano.
La muerte poco después de nacer de uno de los bebés es la base de
la Fiscalía para acusar a Fritzl de asesinato, al entender que
ignoró los problemas respiratorios del bebé y no dispuso la atención
médica que podría haber salvado al recién nacido.
Elisabeth, que no comparecerá en el juicio, es el único testigo
de un proceso que se espera quede resuelto el jueves o viernes
próximo.
También testificarán cuatro peritos, un neonatólogo sobre la
posible responsabilidad de Fritzl en el fallecimiento del bebé; un
psiquiatra sobre el estado mental del acusado; y dos técnicos sobre
el sistema de acceso y ventilación al sótano.
PODRÍA ACABAR EL JUEVES
El juicio contra Josef
Fritzl podría quedar visto
para sentencia el jueves, un día antes de lo esperado, si la sesión
de hoy se desarrolla según lo previsto.
Así lo confirmó hoy Franz Cutka, portavoz de la Audiencia de
Sankt Pölten, que acoge el juicio en la capital del Estado federado
de Baja Austria.
El letrado explicó a un grupo de periodistas que en la sesión de
hoy continuó la proyección del vídeo con el testimonio de Elisabeth
Fritzl sobre su vida y la de los siete hijos que concibió con su
padre en el sótano, donde fue encerrada cuando tenía 18 años.
El testimonio de la principal víctima y las preguntas al acusado
sobre su contenido han ocupado el inicio de la segunda jornada del
proceso que juzga a Fritzl de asesinato por omisión de socorro,
esclavitud y violación, entre otros cargos.
Aunque la fecha oficial del cierre del proceso es el viernes,
Cutka indicó que "podría ser realista" que el juicio quede visto
para sentencia el jueves "si este mediodía se desarrolla como está
programado".
Copyright © Factoría de Información, S.A, Madrid. 2008. Datos registrales: Constituida con otra denominación (modificada a la actual en inscripción 5ª) e inscrita en el Registro Mercantil de Madrid, Tomo 20684, Folio 176, Sección 8, Hoja M 366324, inscripción 1ª - C.I.F.: A-84159623 con domicilio social en Calle Juan Ignacio Luca de Tena, 6 y correo electrónico de contacto webque@que.es.
Incluye contenidos de la empresa citada, del diario Qué Copyright © Factoría de Información S.A., y, en su caso, de otras empresas del grupo de la empresa o de terceros.
EN CUALQUIER CASO TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS: Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.