Extraterrestres

Desde hace 30 años he ejercido mi profesión de periodista con y para las personas con discapacidad. Y lo he hecho usando la herramienta principal que tiene un periodista, 'la palabra'.

@arturosanromanf 7 de diciembre de 2016

Desde hace 30 años he ejercido mi profesión de periodista con y para las personas con discapacidad. Y lo he hecho usando la herramienta principal que tiene un periodista, 'la palabra'.

'La palabra' cambia percepciones, moviliza razones y articula sentimientos, es el arma más poderosa contra la injusticia de la discriminación.

El oficio de periodista es precisamente dar 'la palabra' a aquellos a quienes les es negada por la incomprensión, la sinrazón, los intereses bastardos o, simplemente, por el desconocimiento de todos los que desean mantener su privilegio y niegan, a la vez, sus derechos a los miembros más frágiles de la sociedad.

En estos 30 años de oficio he visto cómo ha ido evolucionando el lenguaje para llegar a definir de una forma correcta todo lo relacionado con la discapacidad y la dignidad de las personas con discapacidad. Pero... Un buen día me despierto y descubro que las personas con discapacidad son de otro mundo, en definitiva, son extraterrestres. Y todo a raíz de oír una frase que ha hecho fortuna, una frase que emplean políticos, empresas, periodistas e incluso personas del movimiento asociativo. Las personas con discapacidad son "Personas con Capacidades Diferentes". Yo, que soy muy empírico, decidí tomar café con un amigo y periodista, como yo. Después de dos horas de charla con Juan Antonio Ledesma, y después de mirarle de manera insistente, me preguntó, ¿qué miras?

"Juan Antonio, estoy intentando descubrir las capacidades diferentes que tienes y, la verdad, no encuentro dónde. He mirado tu silla de ruedas, las orejas, te he mirado desde todos los ángulos y a todas partes, intentando descubrir una señal que me demuestre que eres de otro mundo. Confiésamelo, ¿eres extraterrestre?, y ¿qué otras capacidades tenéis en vuestro planeta que os hace diferentes a la raza humana?" Juan Antonio sonrió, dio la vuelta a su silla y se marchó sin decirme nada (creo que por educación no me dijo lo que pensaba de mí).

Y es que la frase se emplea desde la buena voluntad en la mayoría de los momentos, desde el postureo en muchas ocasiones y desde el desconocimiento de la realidad de las personas con discapacidad, en todos los casos.

Vamos a dejarlo claro, las personas con discapacidad no tienen capacidades diferentes del resto de las personas. Podemos decir que poseen una fuerza extrema para la superación y la lucha contra un entorno que, en muchos casos, les resulta hostil por el desconocimiento de sus capacidades reales.

Si seguimos utilizando la famosa frase, estaremos trasladando a la sociedad una imagen de las personas con discapacidad que les hace vincula a otro mundo, que se rige por sus propias reglas y conforman una sociedad diferente.

Muchas personas, muchas organizaciones, muchos años luchando por la plena inclusión, muchos manuales del uso correcto de lenguaje, miles de llamamientos al respeto y a la dignidad de las

personas con discapacidad. Ha sido un camino largo y muy duro para que la fortuna de una frase nos haga retroceder al pasado.

Las personas con discapacidad son simplemente, con la grandeza que tiene la palabra, 'personas'.