Qué hacer si tu hijo sufre acoso escolar

La vuelta al cole puede convertirse en una pesadilla para muchas familias. El acoso escolar sigue siendo una lacra lamentablemente extendida, y a menudo los padres de los afectados no saben cómo reaccionar.

Qué.es 7 de septiembre de 2016

Atajar una situación de acoso escolar es uno de los retos más difíciles a los que pueden enfrentarse unos padres. Máxime cuando las nuevas tecnologías han agravado el acoso y dejan pocos resquicios para el descanso.

Julia Clavero, abogada especialista en Derecho Penal de ABA Abogadas, ofrece algunas orientaciones respecto a los pasos a seguir desde el punto de vista legal. Lo primero es la definición: desde el punto de vista legal se considerará acoso escolar toda actuación repetitiva, continuada en el tiempo y deliberada, consistente en agresiones físicas o psíquicas a un alumno por parte de otro u otros que se colocan en situación de superioridad.

Respecto a las medidas preventivas que se pueden llevar a cabo, la bogada señala que en el centro escolar, aunque se cuenta con algunas medidas como el protocolo de actuación ante el acoso, sería conveniente una prevención activa. Dotar a los centros de medios para impartir una hora a la semana una clase de igualdad y respeto: qué principios rigen la convivencia en comunidad y qué consecuencias puede conllevar la vulneración de los mismos.

Los padres podrían participar en estas clases.

De las medidas a tomar en casa, es bien sabido que predicar con el ejemplo es la herramienta más efectiva. Los menores suelen repetir conductas que ven o se permiten en su casa; debemos ser los adultos quienes eduquemos a nuestros hijos, tanto para tratar adecuadamente a los demás como para protegerse y poner medios ante otro niño que no le trate bien. Recordemos: 7 de cada 10 niños víctimas de acoso, lo sufren a diario. La información es clave para evitar conductas inadecuadas entre menores, explicarles las consecuencias de sus actos, tanto penalmente como para la víctima. La empatía debe ser un valor a inculcar en nuestros jóvenes.

¿Qué medidas podemos tomar si sospechamos que nuestro hijo está siendo acosado ó incluso si pudiera ser un acosador?

1.- Detectar el problema. Interpretar los signos externos (heridas, hematomas, deterioro en la ropa o en los libros, pérdidas o robos) y los signos psicológicos (mutismo, reserva, llanto, tristeza). El diálogo y la confianza es el primer paso, en aras de conseguir que el niño cuente por lo que está pasando para poder ayudarle.

2.- Recabar todos los medios de prueba de los que se pueda disponer. Nombre de los testigos, correos electrónicos si el menor es acosado por este medio, mensajes de whatsapp, publicaciones en redes sociales, partes médicos que objetiven lesiones, fotografías, etc.

3.- Acudir a los servicios de atención primaria para que el menor sea explorado por un psicólogo y reciba la ayuda psicológica necesaria.

4.- Interponer una denuncia escrita en el centro escolar a fin de que comiencen a investigar sobre los hechos, aportando todos los medios de prueba de los que se disponga. Todos los centros deben cumplir con un protocolo ante un posible caso escolar pudiendo acordar medidas de protección del menor acosado mientras se lleva a cabo la investigación, a fin de evitar que se produzcan nuevos acosos.

Si el centro hace caso omiso a la denuncia, el centro podrá encontrarse con una demanda de responsabilidad civil, en la que los padres reclamen una indemnización por la falta de actuación y protección del mismo. Por ejemplo en la Comunidad de Madrid, los centros escolares tienen la obligación de poner en marcha un protocolo contra la situación de acoso, en aplicación del Decreto 15/2007 de 19 de abril, que regula la convivencia en los centros docentes.

5.- Interponer una denuncia en Fiscalía de Menores, en paralelo a la denuncia en el centro, a fin de que se depuren las responsabilidades penales y civiles correspondientes ante el acosador e incluso medidas de protección para el menor acosado, las cuales serán acordadas por el Juzgado de Menores correspondiente.

Finalmente, y en todo caso, es importante asesorarse con un abogado parar poder seguir los pasos adecuadamente y conseguir medidas efectivas de protección a la víctima.