Conciliación, horarios y machismo: ¿Por qué los niños siguen viendo menos a papá?

Al calor de las urnas el presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy sacó del cajón la conciliación laboral y la racionalización de horarios, un drama cotidiano fuera de la agenda política y al margen de las prioridades de los directivos. Pero España es el país en el que el 34% de los trabajadores no ejerce su profesión por incompatibilidad con su familia. Una evidente pérdida de talento. Ahora bien, esta batalla, a menudo, es exclusivamente femenina. ¿Deberíamos hablar sólo de 'trabajadoras'? El proyecto #papiconcilia, recoge en un nuevo libro, el testimonio de padres directivos de importantes compañías para poner de manifiesto la importancia de ser ejemplo esta materia

José J. Alonso/Qué.es 28 de abril de 2016

¿Es justo que a los hombres no se les pregunte casi nunca si concilian su vida personal y familiar con el trabajo? En España son ellas quienes adaptan sus carreras, limitan sus jornadas y reducen sus salarios para cubrir las necesidades familiares, independientemente de su nivel socioeconómico. Es un hecho muy mayoritario. Según los últimos datos del INE, la progresiva equiparación de mujeres y hombres en el mercado laboral no se corresponde con una similar presencia de los hombres en el ámbito doméstico y de cuidado de menores y mayores. Las mujeres continúan realizando un doble trabajo. La realidad es terca.

En España, sólo el 1,45% de los hombres hace uso del derecho a compartir con la mujer el permiso de maternidad y sólo entre un 4 y un 7% de varones piden excedencia para el cuidado de familiares. Es decir, la conciliación es mayoritariamente femenina y el 95% de quienes se acogen a las escasas oportunidades de conciliar son madres. 

La nueva ley de conciliación que Rajoy propuso el pasado día 3 de abril al calor de las urnas que ya se aproximaban incluiría medidas como promover un banco de horas o alargar diez días más el permiso de paternidad en determinados casos. Marcan una intención, pero para muchos y muchas se quedaría corta de las demandas más extendidas. Un paso en un camino en el que hay mucho trecho por recorrer... Y un tímido acercamiento a la igualdad efectiva de género también en materia de conciliación.

                                   

En términos generales y según el informe Employer Branding, elaborado por Randstad, los horarios son decisivos a la hora de escoger entre una empresa y otra, y es también el tercer motivo por el que los trabajadores deciden dejar su puesto de trabajo. Y es que España es uno de los países del mundo con menos flexibilidad de según el informe 2016 Index of Economic Freedom, de la Fundación Heritage. Estamos el número 22 de la Unión Europea y en el 126 de la clasificación mundial. Pero lo  grave es que, en el fondo y en nuestro país, estos datos están referidos a la mujer. Reconozcámoslo.

Usúe Madinaveitia, empresaria y creadora del movimiento #mamiconcilia, llama la atención desde hace años sobre un problema generalizado. Esta activista de los horarios lanzó en colaboración con su compañero, el movimiento paralelo #papiconcilia que supuso el lanzamiento de un libro reivindicativo para arrojar luz sobre la dificultad para que ellos sean parte de la solución. Contenía 46 testimonios directos. "Incluíamos testimonios crudos de padres que han sido perseguidos, expulsados de su trabajo por conciliar al igual que también lo fui yo", dice Madinabeitia. Jornadas interminables, permisos de paternidad efímeros, dificultades a la hora de compartir la baja o pedir reducción de jornada, moobing y hasta despidos. Gobiernos y empresas nos lo ponen difícil para conciliar. ¿A los hombres más?

Desde esta semana ese proyecto dirigido a los varones crece con una interesante propuesta: Un nuevo ebook colaborativo y gratuito que revela más de 20 cualidades y habilidades que desarrollan los hombres al ser padres, convirtiéndoles en mejores profesionales e invitando a reflexionar sobre la importancia de conciliar cuando se ostenta un cargo directivo para dar ejemplo y poco a poco contribuir a cambiar mentalidades y construir un mundo mejor.

Los 12 directivos protagonistas consideran que la cultura, valores y estilos de liderazgo en las organizaciones deben fluir de arriba a abajo. Por eso "es fundamental que los directivos sean honestos e íntegros, que sean personas ante todo, que hablen con el corazón a sus empleados, y que sean muy conscientes de su influencia en la organización y en la sociedad", defiende Jaume Gurt, director de organización y desarrollo de las personas de Schibsted Spain. Los directivos deben ser capaces de transmitir la importancia de conciliar la vida laboral con la personal y familiar porque una persona motivada y feliz se traducirá en un trabajador más eficaz y productivo.

Esta nueva edición de #papiconcilia analiza los principales frenos para conciliar en un cargo directivo, entre los que destacan mayor presión y responsabilidad -incluida la auto-impuesta-, viajes, reuniones prolongadas y una agenda que en muchos casos depende de terceras personas y colegas de otros países con diferencia horaria. "La organización de la agenda, el manejo eficiente del tiempo, las reuniones planificadas y efectivas y el uso de las herramientas de conexión actuales son algunas de las soluciones que manejamos", comenta Ángel Gutiérrez, jefe de producción de Mantequerías Arias.

Pocos directivos se atreven a dar consejos para algo tan complejo como conciliar. Sin embargo, Antonio Jiménez, Director de Auditoría y Control Interno de Mahou San Miguel, recomienda "anteponer el bienestar de los hijos a todo lo demás porque ellos son los que realmente renuncian a muchas necesidades básicas de un bebé cuando nosotros no conciliamos".

"Hay una pátina de machismo en la sociedad social que hace que incluso las mujeres vean como algo raro o inusual a un hombre con reducción de hornada para cuidar de sus hijos", dice Nuria Chinchilla, directora del Centro Internacional Trabajo y Familia (IESE) y una de las expertas principales en este tema. Esta estudiosa del tema subraya que para tener una plantilla de trabajadores felices -sin distinguir entre sexos- "no nos podemos limitar a la vida profesional. De hecho, somos una sola persona y todo en nosotros está relacionado, la esfera personal, familiar, social y profesional están íntimamente conectadas a través de nuestra toma de decisiones. Por eso es vital lograr el equilibro con la vida personal y saber desconectar del trabajo en los momentos indicados".

En opinión de Madinabeitia, "hay que implicar a los hombres. Las mujeres se incorporaron hace ya tiempo a la vida laboral, pero los hombres no se han incorporado en la misma medida a la vida doméstica, tareas del hogar y cuidados familiares. Además, ellos cobran más. Así, cuando hay que decidir quién disfruta de la baja de maternidad, se reduce la jornada o se pide una excedencia por cuidado de hijos o familiares dependientes, suele hacerlo la mujer porque sale más rentable a la economía familiar"

Esta activista echa mano de datos científicos para reclamar más paridad conciliatoria. "Hay evidencias científicas de la necesidad de los niños de crear su vínculo afectivo con su familia durante los primeros tres años de vida para afianzar su autoestima y jugar libremente para que se vayan completando las conexiones cerebrales. Y en su familia, normalmente, tiene padre y madre. La ley perpetúa el rol de la mujer cuidadora y el hombre proveedor", remata Madinabeitia. 

                                  

José Ángel Parejo es abogado y autónomo en pluriactividad, porque es también comercial. Trabaja eventualmente para una multinacional textil. Vive a toda prisa y, sin embargo, concilia como buenamente puede, "o sea, mal", explica entre risas el interesado. El proyecto #papiconcilia incluye desde su origen historias de padres que, como José Ángel, quieren ser actores y no espectadores, padres convencidos de que a los hijos hay que dedicarles tiempo y darles amor, padres que se implican de forma corresponsable tanto en la crianza de los hijos como en las tareas del hogar. Pues bien, Parejo dejó su despacho profesional y ahora trabaja desde casa. "Cuando me llama algún cliente tengo que salir a la terraza porque en la habitación donde tengo el teléfono y el escritorio están mis niñas jugando y, lógicamente, hay mucho ruido"

"No hay voluntad política y el legislador deja muy clara su postura al respecto de la conciliación y la igualdad efectiva cuando ni siquiera los permisos por maternidad y paternidad no son iguales. Cuatro meses para las mujeres y 13 días efectivos para nosotros. De esa manera, ¿Cómo empresario a quien contratas?", dice Parejo.  

Este abogado que trabaja en el entorno laboral desde hace años, acumula ejemplos de que el machismo inocula el sistema judicial español en materia de conciliación.  Llama la atención uno particularmente desolador: "Recientemente, cuando representando a una trabajadora de un gran supermercado español reclamábamos una reducción de jornada y su concreción dentro de un horario laboral de mañana, la secretaria judicial nos dijo que teníamos que adaptarnos a las necesidades de la empresa y que mi cliente contratara a alguien o contactase con los servicios sociales"

Historias, relatos verídicos entresacados de la realidad de padres que trabajan en el sector Público y que desmienten que para ellos sea más fácil conciliar. Otros varones que trabajan en el sector privado, con distintas circunstancias familiares y buscan soluciones a la conciliación; padres que compartieron la baja con su mujer, pidieron jornada reducida, fueron despreciados e incluso despedidos... Dramas que deberían tener solución.