Las bicicletas son para el verano... y para el invierno, el otoño y la primavera

Más de dos semanas después de la inauguración del sistema de bicicleta eléctrica pública del Ayuntamiento de Madrid, el servicio sigue siendo un enigma para los usuarios, que aún no pueblan las calles con sus bicis motorizadas en el volumen que a la administración le hubiera gustado.

A. Lobo 15 de julio de 2014

Se presentó el pasado 23 de junio, bajo el pretexto de que el uso de la bici en Madrid "sigue siendo reducido, pero refleja un fuerte incremento: un 17% entre 2012 y 2013". De hecho, rara es la semana en la que no haya manifestación de amantes de la bici en las calles de la capital. ¿El objetivo? Reclamar mayor cuidado hacia los ciclistas y más espacios para disfrutar de este vehículo. 

Y eso que un estudio reciente de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) desveló que Madrid es la ciudad española peor valorada por los ciudadanos a la hora de poder circular en bicicleta. En el lado opuesto, los encuestados mostraron su preferencia por Sevilla, San Sebastián y Vitoria como las urbes más adecuadas para circular en bici. En décima posición, de un total de 16, se sitúa la otra metrópoli española por excelencia, Barcelona.

¿Cuáles son los hándicaps para que la capital del reino sea la más detestada a la hora de moverse en bici? Según los encuestados, la contaminación, el tráfico, la falta de carriles bici y aparca-bicis (los datos facilitados por el Ayuntamiento hablan de 321 kilómetros de vías ciclistas, 1.174 aparca-bicis y 76 líneas avanza-bici en los semáforos) y las grandes dimensiones y orografía (las cuestas) de la capital.

CON MOTORES, LA COSA CAMBIA

Pero Madrid, cuando se hizo este estudio, ya estaba en su empeño de prestar un servicio municipal de bici eléctrica. De hecho, las cuestas y las largas distancias determinaron que se apostará precisamente por las bicicletas con motor. 

Se anunció un servicio "práctico, sencillo y sostenible" que se llamaría (y de hecho se llama) BiciMAD. Según el Ayuntamiento, el nuevo sistema convertiría a Madrid "en la primera capital de Europa en utilizar en su totalidad bicicletas eléctricas en un proyecto de estas características". ¿Cuáles? "Funciona todos los días de la semana, las 24 horas del día, y empieza su andadura con una flota de 1.560 bicicletas y 3.120 anclajes, distribuidos en 123 estaciones que se reparten por los distritos de Centro, Salamanca, Arganzuela, Retiro, Moncloa-Aravaca y Chamberí".

Y con la puesta en marcha de BiciMAD, empezaron los problemas. Según explica Asier Martiarena, periodista freelance y colaborador, entre otros medios, de 'La Vanguardia', lo primero fue "un fallo en el sistema informático, que bloqueó 99 de las 123 estaciones a las 24 horas de estrenarse, convirtiendo los anclajes dispuestos en Madrid y en un escaparate gigante de bicicletas". Lo que se encontraron los "casi 1.000 abonados que se registraron el mismo lunes (23 de junio)" fue un mensaje que dejaba al Ayuntamiento libre de toda culpa: "La concesionaria del servicio público de bicicleta en Madrid, Bonopark, seguía 'trabajando para normalizar el servicio".

Después de los problemas informáticos, llegaron los ciudadanos. Según Martiarena, "la gente estropeó los anclajes en algunos barrios, entre ellos Embajadores", por lo que hubo que repararlos.

Y cuando parecía que todo iba viento en popa, llegó el/la hacker que dejó a todos con la boca abierta al colar un pene en las pantallas de alquiler de bicicletas...

Martiarena recuerda que "el proyecto se sacó a concurso en enero de 2010, cuando la alcaldía estaba aún en manos de Alberto Ruiz-Gallardón, y que "se publicitó con la intención de lograr 25.000 trayectos diarios en bicicleta pública", un cifra que supone la cuarta parte de los que se hacen en Barcelona. 

LA BICI PROPIA, COMO ALTERNATIVA

Pero ni 25.000 ni mil, al menos a simple vista. Los usuarios parecen descontentos (algunos se han quejado del precio del servicio y otros se muestran cansados de su mal funcionamiento) y hay quien ha decidido tomarse la justicia por su mano. Es decir, los hay que se han comprado su propia bicicleta eléctrica.

Según explica Héctor Fernández, responsable de Bikelec (fabricante de las bicicletas eléctricas que ha vendido diferentes partidas para alquilar, como en las Fraguas de Jaume, Galicia, o una flota a Avis Portugal para el uso de sus empleados, por poner algunos ejemplos), "las bicicletas eléctricas se están volviendo muy populares entre los que buscan una manera de desplazarse que sea eficiente, rentable y ecológica". Y, añade: "Por todo esto, son un modo alternativo de transporte; puedes ir al trabajo de una manera mucho más fácil que con una bicicleta estándar, y puedes llegar a tus reuniones sin estar sudado ni cansado".

BICI TRADICIONAL VS. BICI ELÉCTRICA

Frente a la bicicleta de toda la vida, la eléctrica está impulsada normalmente por motores de 250 watios (la potencia) y 36 voltios (la fuerza del motor, el tirón), "aunque también son populares los motores con 24 voltios y hay alguno con 48", sostiene Héctor. ¿Y dónde están? "Hay motores de cubo, que se ensamblan en las ruedas y se fijan por medio de los radios a la bicicleta, y motores centrales, integrados en el eje del pedalier, explica el experto. "Los motores son de imanes, sin escobillas, un sistema inteligente e inagotable" apunta.

Respecto a las baterías, las más populares son las de iones de litio (li-ion)y las de iones de litio de fosfato de hierro (lifePo4), que según Héctor Fernández duran más que las primeras y ofrecen algo más de autonomía, siendo lo más normal entre 45 y 70 kilómetros, aunque existe otro rango de baterías de gel y de plomo, "que son más pesadas, tienen mucha menos vida y entregan menos autonomía".

Las bicicletas eléctricas son bicicletas sencillas pero con sistemas muy ingeniosos y eficientes, para evitar que la bicicleta sufra cualquier problema, Héctor nos aclara que todas las bicicletas eléctricas "tienen un controlador que regula el motor y la batería, protegiendo el sistema eléctrico de subidas de tensión o cualquier otro inconveniente que pueda surgir".

Otras características de las bicis eléctricas que no todas comparten son displays digitales o más simples, de Leds, en el manillar "para regular los niveles de asistencia del motor" y, en el caso de los digitales, obtener valores como "velocidad máxima y media, kilómetros totales y parciales, autonomía de la batería y varios datos más. En resumen, la bici eléctrica es la hija de la unión entre una bicicleta tradicional y una moto. Pero, ¿qué hay de los precios? Según el portavoz de Bikelec, "hay bicicletas para todo tipos de bolsillos, aunque hay modelos que pueden costar hasta 80.000 euros". Si quieres saber cuáles son los diez modelos más caros, pincha aquí.