Vuelve la fiebre de los juegos de mesa

Hubo un tiempo en que juegos de tablero como el Monopoly o el Trivial gobernaban las tardes de los domingos. Ese tiempo parece llamado a regresar ahora... con ligeras diferencias: la afición a los llamados 'Eurogames', juegos de mesa como el Carcassone el Catán, de duración más breve y con gran protagonismo de la estrategia, no censan de ganar adeptos.

Diana García Bujarrabal / Qué.es 5 de julio de 2014

Este fin de semana cerca de 200 personas se reúnen en el Hotel Husa Chamartín de Madrid para jugar. Compiten en dos juegos de tablero que, hoy día, entre los aficionados ya son míticos: Catán y Carcassone.

Si estos dos nombres aún no te suenan puede que no tarden demasiado en hacerlo. Se trata de dos de los títulos más representativos de los llamados 'Eurogames', una reconversión de los juegos de mesa de toda la vida que han vivido una eclosión en plena crisis. "A partir de 2008 en España las ventas y la afición a este tipo de juegos ha crecido a razón de un 30 por ciento al año", asegura Joaquim Dorca, experto en juegos de mesa y socio fundador de Devir, marca de referencia en el sector en España. 

Pero, ¿en qué consiste? Frente a los tradicionales Monopoly, Risk o Trivial, los 'eurogames' se caracterizan por cuatro características resumidas por Dorca: "duran menos de una hora; son rejugables; la partida se decide siempre al final, todos pueden ganar; y son juegos estratégicos, el azar tiene poco que ver".

El gran referente es Alemania donde, desde los tiempos de la reunificación, empezaron a desarrollarse este tipo de propuestas que después se han extendido por todo el mundo. En Catán, por ejemplo, un juego que lleva más de 20 millones de unidades vendidas en todo el mundo (1 en España) los jugadores tratan d localizar una isla, Catán, rica en recursos naturales. Hay que construir pueblos y ciudades, establecer rutas comerciales...

En Carcasssonne hay que construir la ciudad amurallada francesa que da nombre al juego y todo lo que la rodea: caminos, ríos, campos, monasterios y por supuesto castillos.

"Primero jugaba a juegos de cartas coleccionables, luego a juegos de miniaturas... se podría decir que fue en 2006 ó 2007 cuando descubrí los eurogames. Para mí fue un concepto de juego totalmente nuevo. Hasta entonces solía jugar a juegos de fantasía o ciencia ficción, pero los eurogames son juegos de gestión, rozando incluso lo abstracto", explica Pablo García, un joven aficionado.

Hoy les dedica tiempo todas las semanas: "Lo normal es una sesión de 2ó 3 horas un día entre semana y luego toda una tarde (e incluso todo un día) el fin de semana", explica. ¿De dónde viene toda esta pasión?

NOS GUSTA ESTAR CON LOS DEMÁS

Tanto profesionales como aficionados coinciden en señalar que la clave del éxito reside en la sociabilidad. "A la gente le gusta estar con gente, es una excusa para sentarse y ver a los amigos. El 74 por ciento de quienes juegan en plataformas electrónicas juegan solos", opina Dorca.

García coincide: "Personalmente lo que más me gusta es el aspecto social del juego, el poder sentarte una tarde alrededor de una mesa con tus amigos a charlar mientras te lo pasas bien. Jugar es divertido, la pregunta debería ser ¿por qué ya no juegas?".

Lejos de ser una afición de 'friquis', Dorca describe el perfil típico de los jugadores como parejas jóvenes, en torno a los 30 años, muchos con hijos pequeños. "Son jóvenes que se educaron en el juego de tablero en su infancia y ahora lo han redescubierto", explica.

Se trata además de una afición muy asequible. "Por 20 ó 30 euros puedes comprar un juego que te puede dar decenas de horas de entretenimiento antes de 'quemarlo'. Además, con un juego pueden jugar 4 ó 5 personas, por lo que el coste es aún menor. De hecho yo podría no volver a comprar un juego y seguir jugando a los que tengo y a los de mis amigos el resto de mi vida".

Quienes sientan curiosidad por este mundo pueden acercarse al hotel. No podrán participar en las competiciones (en las fases previas participaron miles de personas), pero se les enseñará a jugar.