Dos detenidos y varios heridos en el desalojo de la acampada en Lleida

Dos detenidos y varios jóvenes y un policía heridos es el balance del desmantelamiento de la acampada que han llevado hoy a cabo efectivos de los Mossos d'Esquadra y de la Guardia Urbana en la plaza Ricard Viñes de Lleida, foco de las protestas del movimiento 15-M en la capital leridana.

Lleida, EFE 27 de mayo de 2011

La actuación policial se ha iniciado alrededor de las 07.00 horas, cuando medio centenar de agentes de los Mossos y la Urbana han irrumpido en la plaza y han procedido a retirar todo el material que formaba parte del campamento de los "indignados", como toldos, sillas, comida, cajas y mesas.

Según el delegado de la Generalitat en Lleida, Ramon Farré, el objetivo de la actuación no era desalojar a los acampados, sino "higienizar y limpiar" este espacio público.

En la plaza había en esos momentos aproximadamente un centenar de jóvenes, que se han resistido a que los agentes se llevasen sus pertenencias y han intentado atarse con cuerdas entre ellos y a los árboles de la zona.

Sin embargo, la policía ha utilizado la fuerza para levantarlos del suelo y ha conseguido desmontar todo el campamento, sacando incluso de su interior a los jóvenes que aún había dentro de sus sacos de dormir.

En el transcurso de estos forcejeos, los agentes han detenido a dos personas, Oriol P.S., de 24 años y vecino de Balaguer (Lleida), y Julián F.M., de 55 años y residente en Lleida, que han quedado en libertad con cargos tras prestar declaración policial.

El más joven está acusado de atentar contra los agentes de la autoridad y se le imputa además una falta de lesiones a un mosso d'esquadra que ha resultado herido leve, mientras que Julián F.M. ha sido arrestado por oponer "resistencia grave" a la policía.

Toda esta operación se ha desarrollado en medio de los gritos de indignación de los jóvenes y ante la atónita mirada de los ciudadanos que pasaban a esa hora por la zona y que no han podido acceder al centro de la plaza, acordonada por la policía.

Una vez que la operación de limpieza ha acabado y una brigada ha regado abundantemente la plaza, algunos jóvenes se han dirigido a los centros de salud cercanos con el fin de obtener un parte médico de las heridas y contusiones sufridas, mientras que otro grupo se ha concentrado a las puertas de la comisaría de los Mossos para pedir la liberación de los dos compañeros detenidos.

Un tercer grupo de "indignados" se ha desplazado hasta la plaza 8 de Marzo, donde el alcalde de Lleida, el socialista Àngel Ros, tenía previsto participar en un acto con los comerciantes de la zona.

Ros, que ha sido increpado por varios de estos manifestantes, ha querido dejar claro que la decisión de desalojar a los acampados ha sido de la Generalitat y que la Guardia Urbana se ha limitado a apoyar la actuación "para garantizar la salubridad y la limpieza del espacio público".

El alcalde ha remarcado, no obstante, que "nadie puede monopolizar el espacio público" y que éste se tiene que mantener "en las condiciones adecuadas".

Además, Ros ha recordado que "acampar en el espacio público no está permitido" y que nadie puede "patrimonializarlo" porque es "de todos".

A partir del mediodía y con los ánimos más calmados, los jóvenes han vuelto a concentrarse en Ricard Viñes, donde ya no quedaba rastro de la acampada ni de las decenas de pancartas colgadas en los últimos días alrededor de la plaza.

Sin perder tiempo, los "indignados" han recogido cartones y papeles y han empezado de nuevo a empapelar la zona con multitud de consignas contra el conseller de Interior, Felip Puig, y el alcalde Àngel Ros.

Al grito de "No nos harán callar", los jóvenes leridanos han convocado una nueva asamblea para esta tarde, en la que decidirán si siguen adelante con la protestas y la acampada.