Arturo Pérez-Reverte y sus declaraciones polémicas sobre Moratinos, Borges o los sindicatos

La polémica de Perez-Reverte y sus declaraciones sobre el ex ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, en su Twitter, no es sino una más entre sus intervenciones controvertidas.

Qué.es 26 de octubre de 2010

Arturo Pérez-Reverte ha saltado a la actualidad tras sus polémicas declaraciones sobre Miguel Ángel Moratinos en Twitter. Sin embargo, cualquiera que siga sus 'Patentes de Corso', la columna semanal que desde 1991 ofrece en XL Semanal, está familiarizado con su peculiar manera de expresarse.

Heredero de una tradición que reivindica el uso del castellano sin pelos en la lengua (en la línea de Camilo José Cela) y milita en contra de la 'corrección política', Arturo Pérez-Reverte no se corta a la hora de obsequiar con adjetivos y epítetos. Sin ir más lejos, en la última entrega de su 'Patente de Corso', refiriéndose a una profesora afirma "Te lo voy a explicar en corto, chaval. Sin irnos por las ramas. Esa maestra, profesora, docente o como quieras llamarla, es imbécil. Tonta del culo, vaya". Respondía así a la queja de un joven que denunciaba que su profesora le había regañado por utilizar la palabra 'moro'.

No es que padezca una animadversión especial por la docencia. Hace apenas unas semanas les dedicaba unas 'perlas' en el mismo tono a los sindicatos "que así -y no quiero pensar de qué otras maneras- justifican lo que han estado trincando hasta hoy para mantener mudas sus boquitas pecadoras, cuya succión sistemática y cómplice a las partes pudendas del poder político pretenden ahora disimular, a toro pasado, con una huelga general inoportuna, inútil y perfectamente idiota".

"Uno puede desayunarse cada mañana viendo en los periódicos y la tele cómo gudaris y otros paladines catalaúnicos, celtas, euskaldunes, andalusíes o de donde sean, incluso cretinos bocazas peinados de través como el coqueto y casposo Iñaki Anasagasti, meten el dedo, removiéndolo, en cuanto ojo encuentran a mano, con tal de joder un poquito más, o se limpian las babas con cualquier bandera que no sea la de su parcelita", dijo en un artículo titulado 'Patriotas de Cercanías'.

Son tantos los ejemplos que se diría que la principal novedad de este caso es la utilización del Twitter. De hecho, la lenguaraz osadía de Pérez-Reverte tampoco es ajena a los micrófonos. Fue precisamente en respuesta a una pregunta en la Feria del Libro de Buenos Aires cuando explicó que Borges le parecía gilipollas. Una declaración que le valió una polémica sostenida con el también escritor Francisco Umbral, a quien criticaba por considerarlo un escritor frustrado. "Comprendo que debe de ser muy duro ganarse la vida haciendo magníficos artículos de folio y medio cuando lo que a uno le gustaría es ser novelista, y vender muchos libros, y aparecer en las listas de más vendidos", decía.