La
muestra
lleva el
título del último libro del escritor francés Georges
Bataille,'Les Larmes d'Éros' y se inspira en
algunas de sus ideas sobre el erotismo, como la dialéctica
prohibición / transgresión o la
identificación de lo erótico con el sacrificio religioso.
La exposición tiene un carácter total, pansexual, e incluye todas
las orientaciones y nichos del
dese la mirada masculina y la femenina, lo hetero y lo
homo, el voyeurismo y exhibicionismo, el
bondage y el sadomasoquismo, los diversos
fetichismos, etc.
Todas esas especialidades se reconocen en el gran repertorio de
los mitos de Eros, tanto los que
proceden del Olimpo grecorromano como los que vienen de la Biblia.
Esta exposición
ilustra la
pervivencia de esos mitos hasta nuestros días y a la vez su
transformación en la época moderna,
que les ha dado nuevos sentidos perversos.
La exposición, que
incluye 121 obras,
entre pinturas, esculturas, fotografías y vídeos, está
organizada temáticamente, con cada sala dedicada a uno de los
grandes mitos de Eros.
El
recorrido se centra en el arco que va
desde el romanticismo al
simbolismo y de éste al surrealismo y
a lo contemporáneo, aunque incluye también saltos atrás,
flashbacks hacia el Renacimiento y el
Barroco.
Dentro de cada capítulo se acentúa el diálogo entre el
arte de otros siglos y la creación
actual. A través de las diversas épocas y medios artísticos, el espectador verá reaparecer una y otra vez ciertos motivos simbólicos, como las lágrimas, la ola y la espuma del mar, la cabellera, l
a serpientes las ataduras de cuerda o de carne que dibujan la figura siempre igual y siempre cambiante de Eros.
DUREX EN EL THYSSENSegún explicó la baronesa Thyssen en una entrevista al diario ABC, la baronesa ha dadio el visto bueno a que con motivo de la muestra 'Lágrimas de Eros', se vendan en la tienda del museo preservativos
ilustrados con algunas de las obras presentes en la exposición. Tiene
previsto hablar con Durex sobre el proyecto.
'Tendremos hijos de Monet,
de Gauguin...', bromeaba Carmen Thyssen en la entrevista a ABC. No sabemos qué pensarán los de
Durex sobre una publicidad tan poco favorable:
la escasa resistencia
profiláctica. En cuanto a qué dirá la Iglesia acerca de esta decisión,
dijo:
"Soy creyente y católica y voy a Misa. Pero hay que salvar a la
juventud, no podemos cerrar los ojos".