Tras el Consejo de Ministros, la vicepresidenta primera del
Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, acompañada de la
ministra de Igualdad, Bibiana Aído, ha afirmado que las palabras
"derechos, garantías, seguridad y respeto" definen este
anteproyecto, que pretende "salvaguardar la dignidad de las
mujeres".
La nueva norma sustituye a la actual legislación, vigente desde
1985, y que despenalizaba el aborto en los supuestos de violación,
graves malformaciones del feto y daño para la salud física y
psíquica de la madre.
El Consejo de Ministros ha aprobado hoy el
anteproyecto de Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo y Salud
Sexual y Reproductiva que contempla el aborto libre hasta la semana
14 y hasta la 22 en caso de riesgo de la vida o salud de la mujer o
graves anomalías en el feto.
Tras el Consejo de Ministros, la vicepresidenta primera del
Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, acompañada de la
ministra de Igualdad, Bibiana Aído, ha afirmado que las palabras
"derechos, garantías, seguridad y respeto" definen este
anteproyecto, que pretende "salvaguardar la dignidad de las
mujeres".
La nueva norma sustituye a la actual legislación, vigente desde
1985, y que despenalizaba el aborto en los supuestos de violación,
graves malformaciones del feto y daño para la salud física y
psíquica de la madre.
El anteproyecto sitúa en 16 años la mayoría de edad para decidir
sobre la interrupción voluntaria del embarazo.
Para ello, plantea la modificación de la Ley de Autonomía del
Paciente con el objeto de equiparar el aborto al resto de
prestaciones sanitarias, donde la mayoría de edad para decidir se
sitúa en 16 años.
Según el informe presentado por la ministra de Igualdad, Bibiana
Aído, se trata de dar coherencia al marco jurídico y evitar
intervenciones clandestinas.
Hasta la semana 14 de gestación, la mujer podrá interrumpir
el embarazo libremente, siempre que, como mínimo tres días antes de
la intervención, haya recibido información sobre sus derechos y sobre
las ayudas de que puede disponer para la maternidad si decide seguir
con la gestación.
De manera excepcional hasta la semana 22 la mujer podrá
interrumpir el embarazo si estuviera en riesgo la vida o la salud de
la embarazada o si hubiera graves anomalías en el feto.
En ambos casos, deberá acompañar un dictamen emitido por dos
médicos especialistas distintos a los que practican la intervención.
A partir de ese plazo, sólo un comité clínico pluridisciplinar
podrá autorizar una interrupción a petición de la embarazada cuando
se detecten anomalías fetales incompatibles con la vida o una
enfermedad extremadamente grave e incurable.
La Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) se garantizará
dentro de la cartera de servicios del Sistema Nacional de Salud,
para que sea una prestación pública y gratuita y el Estado velará
por su cumplimiento a través de la Alta Inspección Sanitaria.
El texto del anteproyecto establece que ninguna mujer podrá ser
penada con cárcel por interrumpir su embarazo, aunque Aído ha
insistido que esto no quiere decir que las prácticas ilegales queden
impunes.
La norma incorpora medidas en el ámbito social, sanitario y
educativo para garantizar los derechos a la salud sexual y
reproductiva y para prevenir embarazos no deseados, así como la
elaboración de una Estrategia Nacional de Salud Sexual y
Reproductiva a cinco años, con participación de la comunidad
científica y educativa.
El anteproyecto debe ahora pasar al Consejo General del Poder
Judicial y al Consejo Fiscal que deberán emitir su informe
preceptivo para que después el Consejo de Ministros, tras las
modificaciones que estime oportunas, lo apruebe como Proyecto de Ley
y lo enviará al Parlamento para su tramitación.
Al tratarse de una Ley Orgánica, exige del apoyo de la mayoría
absoluta de ambas Cámaras.
"LA LEY MÁS EQUILIBRADA POSIBLE"
La ministra de Igualdad, Bibiana Aído, ha
afirmado hoy que el anteproyecto de ley de interrupción voluntaria
del embarazo es "el más equilibrado posible" y está "en línea con la
mayoría de los países de nuestro entorno".
En la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros, Aído ha
recordado que el Gobierno ha cumplido lo anunciado hace ocho meses y
su anteproyecto de ley ofrece mayores garantías jurídicas para las
mujeres, una mayor seguridad para los profesionales sanitarios
y
equilibrio entre los derechos de autonomía de las mujeres y la
protección de la vida prenatal.
La futura ley, según Aído, ha sido redactada tras buscar "el
máximo consenso posible".
"Ha habido un gran debate, hemos escuchado
al Parlamento, a los expertos, a las organizaciones sociales,
jóvenes, mujeres, profesionales", ha señalado la ministra, quien ha
reiterado que no cree que sea posible "proponer una ley más
equilibrada que ésta".
Bibiana Aído ha dicho que el objetivo del Gobierno es frenar el
incremento progresivo de los embarazos no deseados que se ha
producido en los últimos diez años, tal y como recomiendan los
principales organismos internacionales como la OMS, UE y la ONU.
La ministra, que ha resumido los principales puntos del
anteproyecto, ha destacado las acciones informativas para prevenir
los embarazos no deseados y la formación de profesionales
sanitarios, enmarcado todo ello dentro de un Plan de Salud Sexual y
Reproductiva.
Dicho plan será revisado por el Gobierno cada cinco años en
colaboración con las Comunidades Autónomas, los comités científicos
y las organizaciones sociales, y las estrategias se repasarán cada
dos años.
"Damos rango de ley a la educación sexual, a la prevención de los
embarazos no deseados", ha subrayado Aído.
La ministra ha señalado también que el plazo de la semana 22 para
poder interrumpir el embarazo si estuviera en riesgo la vida o la
salud de la embarazada o si hubiera graves anomalías en el feto,
sigue las recomendaciones de la OMS, que expresa que ése es el
momento en que "existe viabilidad fetal con independencia de la
mujer".
Sobre la mayoría de edad a los 16 años para poder abortar
libremente, Bibiana Aído ha comentado que con la nueva ley las
jóvenes tendrán la misma autonomía que en otras intervenciones
sanitarias.
Fuentes del Ejecutivo han señalado que el establecimiento de la
mayoría de edad a los 16 años es un principio de la ley y que no
debe ser alterado.
Las mujeres que deseen abortar recibirán un sobre cerrado con la
información sobre todas las ayudas que tienen en caso de que decidan
continuar con el embarazo y, a partir de entonces, tendrán tres días
de plazo para reflexionar sobre la decisión final.
"Es tiempo suficiente" para que la mujer pueda tomar su decisión
libre e informada, según Aído.
Además, todas las Comunidades Autónomas están obligadas a
garantizar la prestación pública de la interrupción voluntaria del
embarazo.
Si en alguna región no hay centros ni públicos ni privados que
realicen la intervención, las autoridades autonómicas deberán
garantizar por escrito a la persona el centro donde puede abortar y
deberá abonarle la operación, han añadido las mismas fuentes del
Ejecutivo.