Vídeo: WORLD PRESS PHOTO

16 de Febrero de 2013

Entre los injustos bombardeos sobre Gaza encontramos la foto ganadora de esta edición.Suhaib, de tan sólo dos años, y su hermano Mohamed, de tres, muertos,  en manos de sus familiares.Tras ellos, el cadáver de su padre.  Un misil israelí alcanzó su casa,  y el fotógrafo sueco Paul Hansen retrató la crueldad de esa guerra. La misma que viven a diario en Siria, y que reflejan los ojos de Aida.Imágenes premiadas por mostrar al mundo aquello que tanto nos cuesta ver: El cuello destrozado por el ácido de Zhaida en Afganistán, o las lágrimas de Natalia, adicta al crack con tan sólo 15 años en Rio de Janeiro.No hay que irse tan lejos. El español Emilio Morenatti captó esta otra imagen durante los altercados de la huelga general en Barcelona. Pero entre tanta desolación, encontramos también esperanza, como la de esta mujer de Kenia, rodeada de basura, pero con un libro entre sus manos... O la alegría de estos niños jugando al fútbol en cualquier calle de Guinea Bissau y soñando, por qué no, con ganar un día una medalla como ésta.Porque mientras nosotros apartamos la mirada, ellos detienen el tiempo en el instante preciso, porque pocos saben expresar tanto sin una sola palabra.