Vídeo: Fin de semana agónico para Chipre

23 de Marzo de 2013

Con protestas en las calles, el parlamento chipriota aprobó anoche una amplia batería de medidas de su plan b para tener acceso al rescate de Bruselas. El acuerdo incluye: una profunda reestructuración bancaria sobre un modelo sobredimensionado, una ley que endurece, sin plazos, los controles de capital para evitar fugas de dinero una vez reabran los bancos el martes y la creación de un fondo nacional de solidaridad con activos del Estado, la Iglesia, parte del fondo de pensiones y del seguro médico de los funcionarios, de las reservas del oro y los derechos sobre el gas. Todo para acercarse a los 7.000 millones de euros que exige la troika a cambio del rescate de 10.000 millones. Aún así, falta dinero. La clave es el polémico impuesto a los depósitos bancarios. Excluídos los pequeños ahorradores, la cuestión es en cuánto se gravarán los depósitos de más de 100.000 euros. Siempre bajo supervisión de la troika, el parlamento chipriota debería aprobar hoy ese impuesto. Fuentes gubernamentales apuntan tasas de entre el 10 y el 25 por ciento. Todo ha de estar listo para que mañana, el Eurogrupo, dé el visto bueno a Nicosia y apruebe su rescate. Si no convence, el Banco Central Europeo cerrará el grifo el lunes y la economía chipriota se verá abocada a la bancarrota y el miedo se extenderá por la Unión.