Vídeo: El perdón del Vaticano

25 de Marzo de 2010

Entre 1950 y 1974, el reverendo Lawrence Murphy trabajó en una escuela para niños sordos de Milwaukee. Durante ese tiempo, según declaró él mismo, abusó de hasta 200 alumnos. Pese a las continuas denuncias de familiares. El escándalo no llegó oficialmente a Roma hasta 1996. El entonces Prefecto para la doctrina de la fe, Joseph Ratzinger, recibió dos cartas desde Estados Unidos denunciando el caso. Su segundo, Tarsicio Bertone, ordenó que el asunto se juzgara dentro del ámbito eclesial.  Pero el proceso se frenó y Murphy murió en 1998 sin recibir nungún castigo.  Respondiendo a la denuncia del New York Times, el portavoz del Vaticano defiende que se actuó así por el estado de salud del sacerdote, aunque reconoce que lo ocurrido fue "trágico".  La explicación no convence a las víctimas, que hoy han llevado su denuncia a la plaza de San Pedro. Exigen al Papa que nooculte ni éste ni los otros casos de pederastia en la Iglesia católica.