Vídeo: No hay peligro de quiebra

5 de Junio de 2010

Un nuevo escalofrío recorre Europa. Tras el miedo al colapso de la deuda húngara... hoy se trata de lanzar las medicinas que frenen la fiebre del enfermo. El recién nombrado Gobierno húngaro llama a la calma. Tras reconocer ayer que el anterior Ejecutivo mintió sobre la salud de las cuentas públicas. La situación económica del país está "estabilizada". Sin riesgo de bancarrota y con el objetivo de reducir el déficit público hasta el 3,8% este año. Fuentes gubernamentales doblaban ayer esa cifra. El responsable del Fondo Monetario Internacional ha viajado ya hasta Budapest. El FMI, la Unión Europea y el Banco Mundial ya acordaron, en 2008, un préstamo de 20.000 millones de euros para salvar al país de la quiebra. Ahora habrá un nuevo estudio sobre la situación de sus cuentas. Y se sabrá si son necesarios más créditos y nuevos ajustes. Esos, que hacen temblar a los ciudadanos y tranquilizan a los mercados. También llegan mensajes de sosiego desde la Unión Europea, reunida hoy en el G-20 en Corea del Sur. El comisario de Asuntos Económicos califica los malos augurios de "salvajemente exagerados". Todo para que el escalofrío no sea una gripe de fiebre alta cuando abran los mercados. Se trata de proteger al euro y  evitar la desconfianza en la deuda soberana, que aleja las inversiones de Europa. El constipado de Hungría es europeo y provoca estornudos en Wall Street. Allí temen que los problemas fiscales europeos lastren su crecimiento.