Vídeo: Desolación en Brasil tras las fuertes riadas

24 de Junio de 2010

Después de que las lluvias torrenciales arrasaran docenas de ciudades en el nordeste de Brasil, voluntarios y trabajadores del Gobierno han aumentado sus esfuerzos para ayudar a los afectados. Sin embargo, la destrucción de vías de tren y carreteras han dificultado el envío de ayuda a las ciudades afectadas. La localidad de Branquinha es un ejemplo perfecto de la catástrofe de agua y lodo que ha alcanzado toda la región. Casi no queda piedra sobre piedra. Más de 40.000 personas se han quedado sin hogar y más de 600 continúan desaparecidas. Sin embargo, las autoridades creen que muchos están simplemente perdidos porque la desorientación ha desperdigado las familias. Ahora queda seguir con la búsqueda de supervivientes y prevenir epidemias ante el temor a que se extiendan el dengue y el cólera.