Vídeo: Bélgica, Francia y Luxemburgo acuerdan una solución para rescatar Dexia

9 de Octubre de 2011

La crisis del banco franco-belga Dexia ha hecho saltar una vez más las alarmas sobre la fragilidad de algunas entidades financieras europeas y la necesidad de su recapitalización a pesar de las generosas ayudas públicas recibidas. Tras la tempestad llega la calma. Al menos una calma aparente. Este domingo, Bélgica, Francia y Luxemburgo han acordado una solución para el rescate. Los tres países han reafirmado su solidaridad en la búsqueda de una solución para garantizar el futuro del banco y han expresado su "total respaldo" a las propuestas del órgano gestor del grupo. En Bruselas, el consejo de administración se reúne para revisar los planes de cierre de la vapuleada entidad, expuesta a un riesgo crediticio de 700.000 millones de dólares, más del doble del tamaño del Producto Interno Bruto de Grecia. Las dificultades de Dexia estaban sumando presión a las negociaciones de líderes europeos sobre cómo combatir la crisis de deuda en la zona euro. La crisis del banco, especializado en conceder financiación a las entidades locales, procede de sus dificultades para hallar liquidez en el mercado interbancario; dificultades agravadas por el deterioro de la situación en Grecia y que finalmente han desembocado en su necesidad de pedir ayuda gubernamental.