Vídeo: En un afluente del Danubio

7 de Octubre de 2010

El barro rojo ya ha llegado a un afluente del Danubio, el Mosoni Duna. Claro que la toxicidad ha descendido de 13 hasta 9,2. Con esos niveles ya no había peligro para el medio ambiente. Por su parte, el primer ministro húngaro, Viktor Orban, aseguró que "no se puede vivir" en la zona del desastre. Según WWF-Adena, en el río Marcal "ha muerto toda forma de vida" y advirtieron de que la región tardará años en recuperarse de la que es ya considerada la mayor catástrofe ecológica de la historia de Hungría

Vídeos relacionados