Margallo aboga en Japón por impulsar la enseñanza del español

El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, defendió hoy, en la última jornada de su visita oficial a Japón, la importancia de fomentar el español en este país.

Tokio, EFE 15 de febrero de 2013

En un encuentro celebrado en el departamento de estudios hispánicos de la Universidad de Kioto (oeste nipón), Margallo puso de relieve la relevancia del español en el mundo y sugirió la posibilidad de que se convierta en lengua optativa dentro del sistema universitario nipón, informaron a Efe fuentes diplomáticas.

La reunión, celebrada con motivo del 50 aniversario de este departamento -con unos 600 alumnos -, estuvo presidida por Margallo y el rector de la Universidad, Takeshi Matsuda.

Con motivo de su medio siglo de historia el departamento de español organizará una exposición en la que el eje central será el manuscrito original de 1615 del historiador italiano Amati Scipione, en el que se relata el viaje de la primera misión diplomática de Japón a España, de la que se cumplen 400 años en junio.

Margallo, por su parte, informó a la comitiva nipona de los principales actos previstos para este aniversario en territorio japonés, entre los que destaca la celebración de un congreso de hispanistas organizado por el Instituto Cervantes de Tokio o las exposiciones de los artistas José María Sicilia y Antonio López.

La celebración del denominado Año de España en Japón, que tendrá lugar entre el 1 de junio de 2013 y el 31 de julio de 2014, servirá para conmemorar, con actividades culturales y exposiciones, la primera misión diplomática nipona enviada a España en 1613, conocida como la embajada Keicho.

Con los actos de Kioto, Margallo cerró su agenda oficial en Japón, la primera de un ministro de Asuntos Exteriores desde la llegada al poder del jefe de Gobierno nipón, Shinzo Abe, y que ha tenido un marcado acento económico.

Desde el pasado martes, Margallo aprovechó para reunirse con el príncipe heredero, Naruhito, su homólogo japonés, Fumio Kishida, con un nutrido grupo de representantes de empresas españolas y niponas, y con embajadores latinoamericanos.