¿Por qué las cenizas del volcán en Islandia bloquean el tráfico aéreo?

La erupción del volcán islandés y la expansión de su nube de cenizas está originando el mayor desastre aéreo que se recuerda en Europa desde los atentados del 11'S. Hoy mismo se han cerrado en España hasta 13 aeropuertos y ya van camino de los 20.000 los vuelos cancelados en el continente, pero si los aviones son capaces de soportar vientos y tormentas, ¿tan peligroso es volar con la nube de ceniza?

Qué.es 18 de abril de 2010

¿Son exageradas la autoridades o relamente es tan peligroso volar? Lo cierto es que, a decir de los expertos, las cenizas que está paralizando Europa podrían resultar letales para un avión.

El primer problema es que, normalmente, los aparatos de navegación permiten detectar y, por tanto, evitar otros fenómenos meteorológicos adversos, pero resultan prácticamente inútiles es el caso de la nube de ceniza. Sobre todo los contornos, que no son muy densos, pueden pasar desapercibidos a la tripulación y, por ello, un avión en vuelo podría introducirse sin querer en la nube con consecuencias nefastas.

Las cenizas penetrarían en los motores y ocasionarían cortacircuitos, pueden llegar a pararlos. A esto habría que añadir graves problemas de visibilidad en el cristal de cabina y que, dada la velocidad de navegación de una aeronave (unos 900 kilómetros por hora), las micropartículas que contienen las cenizas corroerían las superficies creando grietas.

Al mismo tiempo colapsarían los sistemas de ventilación y entrarían en la nave, perjudicando a los pasajeros. Su carácter abrasivo daña el sistema respiratorio, la piel y los ojos.

¿CUÁNDO SE CALMARÁ LA SITUACIÓN?

De momento el volcán debajo del glaciar Eyjafjallajökull, en erupción desde hace tres días, mantiene su actividad y continúa enviando grandes cantidades de ceniza a la atmósfera.

Los expertos reconocieron la dificultad de predecir la evolución de la erupción en Eyjafjallajökull, ya que el único episodio de actividad del que se tiene información se remonta a 1821.

Entonces, la erupción duró más de un año y provocó una expulsión significativa de ceniza, aunque de forma intermitente.

Los expertos temen también que otro volcán próximo, el Katla, pueda entrar en erupción, puesto que también ha manifestado signos de actividad.