Las ONG presionan a los bancos para que dejen de financiar a los fabricantes de bombas de racimo

De las 146 entidades financieras que invierten en empresas fabricantes de estas municiones, 44 son de países que han firmado la Convención sobre Bombas de Racimo, 31 son de la Unión Europea y 16 tienen su sede en cuatro países que han firmado y ratificado la Convención, entre ellos España

16 de abril de 2010

Casi un año y medio después de la histórica firma de la Convención sobre Bombas en Racimo celebrada en Oslo en diciembre de 2008, y ante su cercana entrada en vigor de manera vinculante conforme al derecho internacional el próximo 1 de agosto 2010, se acaba de dar a conocer que 146 entidades financieras de 16 países todavía invierten y prestan servicios financieros por valor de 43.000 millones de dólares a siete empresas fabricantes de bombas de racimo.

Estas son algunas de las conclusiones a las que llega el informe más exhaustivo hasta la fecha sobre inversiones globales en estas armas próximamente ilegales titulado Inversiones mundiales en bombas de racimo: una responsabilidad compartida' y publicado ayer miércoles en Ginebra. La Red Internacional BankTrack, representada en España por la ONG SETEM y activistas de todo el mundo, piden a los gobiernos y a las instituciones financieras que dejen de invertir en empresas que producen este tipo de municiones.

Al igual que las minas terrestres antipersona, el coste humano y económico de estas bombas está sobradamente probada y la ONU calcula que las bombas de racimo han matado y herido a más de 10.000 civiles en los últimos 40 años, de los cuáles el 40 % son niños. Y las cifras de víctimas continúan creciendo porque el efecto de estas bombas no termina cuando terminan los conflictos, ya que muchas quedan sin explotar y escondidas en el suelo.

A pesar de esto, las principales entidades financieras del mundo siguen financiando a los siguientes fabricantes de bombas de racimo y de componentes para las mismas: Alliant Techsystems ATK (EEUU), Hanwha (Corea del Sur), L-3 Communications (EEUU), Lockheed Martin (EEUU), Poongsan (Corea del Sur), Singapore Technologies Engineering (Singapur) y Textron (EEUU)