Mexicanos denuncian irregularidades en expulsión de presunto rebelde de FARC

Unos veinte miembros de la organización Hijos por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio de México (H.I.J.O.S.) protestaron hoy contra las autoridades del país por supuestas violaciones a los derechos humanos en la deportación del académico colombiano Miguel Ángel Beltrán, acusado de pertenecer a las FARC.

México, EFE 25 de junio de 2009

Mexicanos denuncian irregularidades en expulsión de presunto rebelde de FARC

"Bienvenidos a la Secretaría de Gobernación; aquí violamos sus derechos humanos", decía uno de los carteles que los manifestantes portaron ante la sede del Instituto Nacional de Migración (INM) para denunciar la manera en que las autoridades expulsaron de México a Beltrán, el pasado 22 de mayo.

La activista de H.I.J.O.S. Guadalupe Pérez señaló que el Gobierno mexicano actuó de manera ilegal al incomunicar al presunto guerrillero, no permitirle la garantía de un abogado y trasladarle de inmediato a su país sin informarle siquiera de su situación jurídica.

Vigilados por alrededor de medio centenar de carabineros, el grupo repartió volantes y puso un equipo de audio que, de manera irónica, imitó la campaña "Vive México", que desarrolla el Gobierno para tratar de recuperar el turismo tras la epidemia de la gripe A.

A través de los panfletos, la ONG invitó a los extranjeros a visitar Ciudad Juárez para hacer un recorrido por un lugar "con mujeres asesinadas y ejecutados en las calles", la Ruta Maya, en Chiapas, "para ver en vivo la pobreza y las tumbas de mujeres y niños asesinados", y Yucatán, "donde hay pornografía infantil y las cárceles están llenas de presos acusados de zapatistas".

Una joven con una banda que decía "Miss desaparecidos" denunció las irregularidades en la deportación de Beltrán, mientras otra identificada como "Miss presos políticos" la acompañó para entregar a la Secretaría de Gobernación el premio inventado "Impu 9000", una manera de denunciar la supuesta impunidad.

Miguel Ángel Beltrán, de 45 años de edad, cursaba estudios de postdoctorado en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y durante una visita a la Secretaría de Gobernación para actualizar su condición migratoria fue detenido y deportado el pasado 22 de mayo.

Horas después el presidente colombiano, Álvaro Uribe, agradeció a su homólogo mexicano, Felipe Calderón, la captura y envío a Bogotá de Beltrán, acusado de ser "Jaime Cienfuegos", un importante miembro de la comisión internacional de la Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

"Eso es mentira, Beltrán ha dedicado su vida a la academia, no ha hecho militancia, menos guerrillera, no tiene nada que ver con eso, en México ocurrió un acto de secuestro. Ni siquiera el Gobierno colombiano había solicitado su extradición", aseguró a Efe el maestro universitario de origen colombiano Eduardo Correa, presente en la manifestación de hoy.