Un helicóptero Lynx de la Marina sacó ayer jueves del mar un soporte para cargas de 2,5
metros cuadrados (pallet) y dos boyas que en un principio se pensó que serían
del avión, pero
los primeros análisis efectuados a esa piezas
indicaron que no
son de la aeronave siniestrada.
"El pallet que fue encontrado no hacía
parte de la aeronave", dijo a periodistas el brigadier general Ramón Borges
Cardoso, director del Departamento de Control del Espacio Aéreo de la Fuerza
Aérea Brasileña. El militar explicó que
el soporte es de madera y que
los
usados en aviones no son de ese material sino de aluminio por ser un metal
liviano. Los pallets son los soportes usados para levantar cargas en
aviones, barcos, camiones e incluso en supermercados.
"Hasta el momento
ningún pedazo de la aeronave (fuselaje) fue recuperado", anotó el militar, quien
señaló que el pallet recogido será llevado a la ciudad de Recife y "será
descartado como basura", pues no aporta nada a las investigaciones de la
tragedia. Subrayó que
los aviones de la Fuerza Aérea sí han detectado
pedazos del avión flotando en el mar, pero hasta ahora ninguno de ellos ha
podido ser recogido por los barcos de la Armada porque las corrientes marinas
los arrastran por kilómetros.
Según el jefe militar,
las manchas de
aceite avistadas el martes pasado desde el aire tampoco corresponden al avión
que hacía el vuelo AF447 entre Río de Janeiro y París. "El combustible sí
puede ser del avión. Lo que descartamos es el aceite, pues una cantidad tan
grande no es de un avión", dijo el oficial, y agregó que esa mancha de aceite
puede haber sido dejada por algún buque.
Sobre la posibilidad de
encontrar supervivientes, el militar reiteró lo dicho esta mañana. "Hasta
ahora no hay informaciones de que hayan sido avistados cuerpos o
supervivientes".
Las búsquedas en la región del accidente están a cargo de tres
navíos de la Marina brasileña, que ha enviado un total de cinco
barcos, y de diez aeronaves de Brasil, Francia, España y Estados
Unidos que patrullan el Atlántico.
Las búsquedas en la región comenzaron el miércoles con la llegada
al área del navío patrulla Grajaú y de la corbeta Caboclo y fueron
reforzadas este jueves con el arribo de la fragata Constitución, que
dirigirá el operativo.
Otra fragata brasileña debe llegar a la zona el sábado y un navío
tanque lo hará el domingo.El Airbus
A330-200 de Air France desapareció en medio del océano
Atlántico durante la noche del pasado domingo y, hasta ahora, sólo
han sido avistados desde aviones algunos restos, pero no se han
hallado cuerpos ni pertenencias de los pasajeros.
Las búsquedas están concentradas
en una región cercana a las
islas de Sao Pedro y Sao Paulo, formaciones rocosas deshabitadas
situadas a unos 704 kilómetros del archipiélago brasileño de
Fernando de Noronha y a 1.296 kilómetros de la ciudad de Recife.
VOLABA MUY DESPACIOAsí pues, 'Le Monde' menciona
"una cadena de acontecimientos
catastróficos" que condujo a la
"desintegración en pleno vuelo" del
Airbus, como lo atestiguan los mensajes automáticos emitidos por el
aparato durante los últimos cuatro minutos de vuelo entre las 23.10 y
las 23.14 (hora local, 4.10 y 4.14 de la madrugada, hora de París).
La prensa brasileña, por su parte, da cuenta de la cronología de los
hechos que revelan una serie de averías múltiples, citando fuentes
próximas a la aerolínea gala.
Según estas informaciones, a las 23:00
horas, es decir,
veinte minutos antes de la entrada prevista del avión
en el espacio aéreo de Senegal, el piloto envía un mensaje indicando
que atraviesa una zona de fuertes turbulencias, de cumulo-nimbus
cargadas de electricidad y vientos violentos. Los satélites
meteorológicos atestiguan que
los vientos soplaban a 160 kilómetros por
hora.A las 23:10 horas comienzan los problemas. Es
cuando un mensaje avisa de la desconexión del piloto automático. De
momento se ignora si la operación fue realizada por la tripulación o si
fue provocada por los sistemas de seguridad. De hecho, esta
desconexión
se hace de manera automática cuando los ordenadores detectan una avería
grave.Es probable que los pilotos hubieran querido
desviar el avión de su trayectoria para evitar las zonas más
peligrosas, pero esta operación pudo ser complicada porque, según un
piloto citado por el diario brasileño 'Estado', el control manual de un
avión a gran altura es "extremadamente difícil". Una cosa está en todo
caso clara: a partir de ese momento, el vuelo AF447 es pilotado
manualmente.
En el mismo minuto, otro mensaje informa de
que el
'fly-by-wire', es decir los mandos eléctricos
que activan los famosos 'flaps' y los alerones, se sitúan en posición de 'alternate
law', una alimentación de seguridad que se acciona automáticamente en
caso de averías eléctricas múltiples.
El avión tiene
en ese caso electricidad suficiente para volar, pero ya no funcionan
varios sistemas de control de la estabilidad del aparato, momento en el
que suena un alarma para alertar al personal de cabina.
A las 23:12 horas se producen otros dos mensajes comunicando problemas
en los equipos fundamentales del avión, el Adiru (Air Data Inertial
Reference Unit) y el Isis (Integrated Standby Instruments System),
ordenadores que proporcionan la información fundamental sobre la
altitud, velocidad y dirección del vuelo.
Nuevos
mensajes enviados a las 23.13 horas revelan fallos eléctricos en el
ordenador principal (Prim1) y auxiliar (Sec1) del vuelo. El último
mensaje, enviado un minuto más tarde, indica que la cabina está en
"velocidad vertical", indicio de una despresurización, causa o
consecuencia de una desintegración en pleno vuelo.
Las
informaciones de la prensa brasileña contrastan con la prudencia
mostrada por las autoridades francesas que insisten en la dificultad de
la investigación.
RECOMENDACIÓN DE AIRBUS
Por otra parte, Airbus publicará hoy una recomendación avalada por la
Oficina de Investigación y Análisis (BEA, según sus siglas en francés)
destinada a todas las compañías aéreas que usan birreactores A330 para
recordarles que, en caso de condiciones meteorológicas adversas, la
tripulación debe mantener la potencia de los reactores y el equilibrio
aerodinámico correcto para mantener el avión recto, informa 'Le
Monde'.