David Friehling, quien era contable de Bernard Madoff, el principal responsable de la mayor estafa de Wall Street, se entregó hoy a las autoridades estadounidenses, que lo acusan de varios delitos de fraude, por lo que podría ser condenado a 105 años de cárcel, informó hoy la Fiscalía de Nueva York.

Esta es la primera detención vinculada a la estafa orquestada
durante las últimas dos décadas por Madoff, quien la semana pasada
se declaró culpable de 11 cargos referentes a un esquema fraudulento
estimado en 50.000 millones de dólares.
Madoff, de 70 años, se encuentra en prisión a la espera de ser
sentenciado el 16 de junio próximo y la Fiscalía pide que se le
condene a 150 años de cárcel.
Su contable, de 49 años, tiene una compañía de contabilidad en
Nueva York llamada Friehling & Horowitz, y supuestamente era la que
se encargaba de auditar las finanzas de Madoff Investment
Securities, incluidas sus hojas de balance y cuentas de resultados.
"Friehling certificó de forma falsa que había ajustado esos
estados financieros a los Estándares Generalmente Aceptados en
Auditoría (GAAS) y a los Principios Generalmente Aceptados en
Contabilidad (GAAP)", que son las normas contables que rigen en
EEUU, explicó la Fiscalía a través de un comunicado.
Añadió que "esos estados financieros se enviaron a la SEC
(Comisión del Mercado de Valores de EEUU) y a clientes de Madoff
Investment Securities".
Madoff, que está en prisión desde hace casi una semana, pagó a
Friehling entre 12.000 y 14.500 dólares al mes por los servicios
prestados entre 2004 y 2007.
"Aunque a Friehling no se le acusa de estar al corriente del
esquema Ponzi de Madoff, sí se le acusa de engañar a los inversores
con certificaciones falsas de que él mismo auditó los estados
financieros de los negocios de Madoff", explicó el fiscal federal en
funciones del Distrito Sur de Nueva York, Lev Dassin.
Además, aseguró que "el engaño de Friehling alimentó la ilusión
de que Madoff invertía legítimamente el dinero de sus clientes",
mientras que en realidad se dedicaba a pagar con esos fondos los
intereses que iba prometiendo a otros inversores, sin que hubiera un
verdadero negocio que respaldara sus actividades.
El responsable de la investigación del caso en el FBI, Joseph
Demarest, añadió en un comunicado de prensa que, "como supuesto
auditor independiente, Firehling tenía una responsabilidad
fiduciaria con los inversores y una obligación con los reguladores
de informar de la verdad".
"Los cargos presentados hoy dejan claro que Friehling no cumplió
con esas obligaciones: Hizo poco o nada para comprobar y verificar
los 'hechos' que certificó. Su trabajo no era sólo poner un sello a
lo que verificaba. Por decirlo de forma simplificada, falló en su
trabajo y mintió a inversores y reguladores", añadió Demarest.
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