Vídeo: Una vida sobre ruedas

28 de Mayo de 2010

Su afán de superación pudo más que su parálisis. “Andarín” una perra mestiza de algo más de un año de edad, sufrió un atropello y llegó a la Protectora de Perros y Gatos de Ourense con la columna partida. Dicen, quienes la atendieron, que mejoró enseguida gracias a su extraordinaria vitalidad. Le llaman Andarina porque, a pesar de la inmovilidad de sus patas traseras,  no se resistió a quedarse postrada. Un voluntario ideó este andador casero y ahora puede correr. Aún así no llegará a ser correcaminos, pero su vida parece ir sobre ruedas porque una viuda alemana ya está esperando por ella. Parece que en Alemania, según Rosa Jarín, se interesan más que en España por este tipo de casos. Casos como estos nos demuestran que el mejor amigo del hombre no sólo es ejemplo de lealtad, sino también de superación.