Vídeo: Los vecinos del triple crimen de Valencia continúan conmocionados

30 de Octubre de 2011

Hoy se han conocido nuevos y escalofriantes datos del triple crimen cometido el viernes por la noche en Castellar en Valencia. Los vecinos siguen conmocionados por la acción del supuesto asesino, José Francisco Planells, un hombre de 33 años que, cuchillo en mano, la emprendió contra los ocupantes de su edificio. Minutos antes de los asesinatos había paseado con su hija de 7 meses mientras su mujer trabajaba. Los primeros datos apuntan a que había consumido cocaína.Las víctimas mortales continúan en el Hospital ya que se les está practicando las autopsias y previsiblemente mañana serán enterradas..  Hoy las banderas en el Ayuntamiento valenciano han ondeado a media asta.Francisco entra en un bar a comprar tabaco y a jugar en la máquina tragaperras. Son las 20:30 de la tarde del viernes. Francisco sale del bar, vuelve de un paseo con su hija de siete meses y, como cada viernes, se dirige hacia su casa. Llega al segundo piso y, en vez de abrir la puerta 6, la suya, llama a la 8. Son unos vecinos de confianza a los que Francisco les pide que cuiden a la niña. Son ya casi las 21:00h. Algo ocurre en la mente de Francisco. Emerge la bestia. Entra en su casa, coge un cuchillo y llama a la puerta de al lado. Abre Héctor, un niño de 13 años al que apuñala sin pensárselo. Con los gritos sale José Ramón, su padre al que, sin pensárselo asesta hasta diez puñaladas. Su esposa llega a socorrerle paro también se convierte en víctima del presunto homicida. La mujer ha sido herida de gravedad, sus familiares, de muerte. Alertada por los gritos Carmen abre su puerta, la 7. Es la tercera víctima mortal. Un Francisco enagenado la apuñala en el pecho. Desde el ático Vicente oye jaleo, baja al segundo piso y se enfrenta al agresor, consigue frenarle y se encierra en el piso de la familia, el 6. Desde el balcón pide auxilio. Un policía de paisano le oye y sube a ver que ocurre. Encuentra el presunto homicida y le inmoviliza mientras éste asegura que no ha hecho nada. Al final de todo sólo queda ira y mucho dolor.