Vídeo: La Unidad Militar de Emergencias vive el peor verano de su historia

1 de Septiembre de 2012

Entre todas las pantallas de control destaca una: el mapa de España completamente rojo, en alerta máxima, con lo que eso significa."Pues que vamos a tener un día complicado", explica el teniente coronel Antonio Fernández-Taviro Criado, jefe de operaciones del Estado Mayor de la Unidad Militar de Emergencias. "Lo que pasa es que esa situación, desde mediados de mayo hasta mediados de octubre, es el mapa que estamos viendo siempre".Desde aquí se hacen los seguimientos en tiempo real de todos los incendios, de todas las intervenciones que lleva a cabo la UME en cualquier lugar del mundo. "Se puede saber en el momento", cuenta Fernández-Taviro, "dónde están los vehículos, dónde están los medios, cuándo se está quedando sin gasolina, cuándo se están quedando sin agua o cuando se están quedando sin espumógeno".Estas imágenes en exclusiva son de uno de los últimos incendios en los que han intervenido, en Robledo de Chavela, en Madrid. La Gomera y Cortes de Pallás (Valencia) han sido los más complicados. En Cáceres sufrieron su primera baja en acto de servicio. Sus casi 4000 efectivos están preparados a conciencia."Todos los componentes de la Unidad Militar de Emergencias, desde el general al último soldado, tienen que superar unas pruebas anuales", nos comenta el comandante José Miguel Fernández Romero, de la sección de operaciones del Cuartel General de la UME. "Si no superan puede suponer causa su baja en la unidad".Es la más exigente, pero también la más demandada entre los propios militares, con 17 peticiones por vacante, y la que mayores reconocimientos está cosechando entre los ciudadanos."Esa gratificación que tiene un militar y la satisfacción del deber cumplido pues es muy directa y muy cercana", indica el comandante Fernández Romero, "y además supone un aliciente para estar cada día mejor preparado".Por eso es cada vez más demandado y no sólo para incendios. Su campo de actuación es todo tipo de emergencias. Rescates, inundaciones o terremotos, como el de Lorca o Haití, su primer intervención internacional. Una unidad joven, creada en 2006, pero reconocida ya en todo el mundo.