Vídeo: Último adiós a los dos brigadistas fallecidos en el incendio de Fornelos

14 de Agosto de 2010

Un cortejo de coronas ha precedido la salida del féretro de Julio Martínez del tanatorio. Pero ni todas las flores del mundo habrían sido hoy  suficientes para mitigar el dolor que ha sentido su familia al ser consciente de que ha perdido a su hijo, a su hermano. El cortejo se ha dirigido después a la parroquia viguesa de San Pedro de Sárdoma. De allí es natural el padre de Julio. Su madre y, especialmente sus hermanas, a duras penas han podido soportar el momento en el que el féretro entraba en el cementerio para recibir sepultura. Julio tenía 27 años y era un experto brigadista habitual en las cuadrillas de extinción de incendios de la Xunta.Por el mismo trance ha tenido que pasar esta mañana la familia de Rodrigo Amo. Los que lo conocían bien lo recuerdan como un gran deportista, amante de la música y sobretodo dicen una buena persona. No había consuelo hoy en el Tanatorio de Emorvisa para los familiares y amigos de Rodrigo Amo. Tenía 35 años y una licenciatura en Filosofía  con la que todavía no había encontrado trabajo estable. Así todos los veranos participaba en las cuadrillas de extinción de incendios de la xunta. Lo hacía para sacar algo de dinero pero también porque el trabajo le apasionaba. El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, se ha acercado al tanatorio para acompañar a los padres. A las 12 y media se ha celebrado una misa y después se ha incinerado el cuerpo de Rodrigo.