Vídeo: Un año sin tarjeta sanitaria

1 de Septiembre de 2013

Este domingo se ha cumplido un año del Real Decreto que dejó sin tarjeta sanitaria a 800.000 inmigrantes que viven en España en situación irregular. Cada uno tiene su historia. La enfermedad es diferente, pero la realidad la comparten. El decreto garantiza la atención sanitaria en urgencias a los inmigrantes en situación irregular en España pero no les cubre tratamientos continuados. "Tengo una enfermedad crónica. Quiero que me devuelvan mi tarjeta que ya tenía antes. No pido más que lo que tenía para costearme el tratamiento", dice Silvia, una afectada. Muestra en sus informes médicos cómo su enfermedad ha ido degenerando porque a duras penas puede costearse los 300 euros mensuales que necesita en medicación. Como ella, la madre de Valeria, que fue operada del corazón. Dice que su madre superó un infarto pero dice que a ella casi le da otro después."A los 4 días llegó una factura de 10.000 con los costes de la operación. Lógicamente no he podido pagarlo. Ahora no tiene asistencia para el tratamiento de rutina", explica. "Soy asmática y anémica crónica. En el PAC no me atienden ni me hacen controles periódicos", dice Nancy, otra afectada. Los casos suman hasta 200.000 en toda España. El más llamativo es el de Alpha Pam, un joven senegalés que murió de tuberculosis en Mallorca. "Le dieron ibuprofeno, lo que dan a todo el mundo por un dolor de cabeza", asegura un compatriota, que cree que si no hubiera recibido sólo un tratamiento básico se hubiera podido salvar. Muchos médicos califican el decreto del Gobierno como Aparheid sanitario. Por eso, se declaran objetores y por encima de lo que marca el sistema, atienden a todos los pacientes. "Como médico me niego a no atender a un paciente", explica Rafael Berlanga Médicos del Mundo insiste que se derogue el decreto porque, recuerda, es inmoral e inhumano. Un año después la postura del Gobierno es la misma.