Vídeo: Yo tampoco me Retiro

11 de Diciembre de 2011

Regentan los once kioskos de bebidas del Parque del Retiro de Madrid. Desde el siglo XIX, sus bisabuelas y tatarabuelas recibieron la concesión Real, de vender en el Retiro agua, azucarillos y aguardiente. Una forma de ganarse la vida por haber trabajado en el servicio de la Corte o ser viudas con cargas familiares. Y el negocio se ha transmitido de generación tras generación. Ahora el ayuntamiento sacara la concesión de sus puestos a concurso públicoLos clientes de toda la vida, no quieren que se vayan pero los kiosqueros temen que la última subida de impuestos del Ayuntamiento es una invitación que abandonen. Para muchos, su marcha sería perder parte de la tradición de Madrid