Vídeo: Tampoco había denunciado a su asesino

6 de Junio de 2010

La comisaría de Mataró ha custodiado al presunto agresor en las últimas horas. Este es su pueblo, aquí estaba su vida, y aquí regresó tras acabar con la de su novia. A los 32 años Mónica vivía con sus padres en Salt, en Gerona. Frente a su casa, se desangró tras la brutal puñalada que su pareja sentimental le asestó en el cuello. Murió en el acto. El golpe para quienes la conocían silencia las palabras. En Salt no respiran. El lunes de esta misma semana Hassan, de 53 años, decidió que media docena de puñaladas debían acabar con la vida de su esposa Farida, de 47. La mujer aguantó el aliento de camino al hospital, pero allí su corazón, alcanzado por una de las puñaladas dejó de latir. En este matrimonio marroquí, como en un escandaloso 84 por ciento de los casos de violencia machista en este 2010, no había denuncias previas por maltrato, aunque sí el deseo de la mujer de terminar con la relación.