Vídeo: La paralización de las "kafalas" interrumpe la entrega de menores marroquíes en acogida

6 de Abril de 2013

Alicia ha viajado once veces en once meses a Marruecos para ver a un bebé, Ibrahim. No le están adoptando, porque la adopción está prohibida en los países musulmanes. Lo que están tramitando Marino y Alicia es una kafala.  "La kafala es una acogida temporal, no lo es tu hijo en el plano legal", dice Marino Risueño, afectado.Cumplieron los requisitos: estar convertidos al islam y pasar varias entrevistas. En verano les asignaron a Ibrahim, pero aún no lo han podido traer porque el nuevo gobierno de Marruecos ha paralizado las kafalas de extranjeros. "Creemos que Marruecos quiere unas garantías que no se estaban produciendo hasta ahora", dice Risueño. Ese es el primer problema: La ley marroquí exige un seguimiento de que el niño está vinculado con su cultura y con el islam y eso no se estaba haciendo .Las autoridades españolas aseguran que la tarea corresponde a los consulados de Marruecos. "Nosotros podríamos ocuparnos de hacer un seguimiento de la integración social o familiar del niño, pero otras cuestiones culturales o religiosas no son competencia de las autoridades españolas", explica Salomé Adroher, Directora General de Servicios a la Infancia y la Familia.Hay un segundo problema: hay familias que, una vez en España, han adoptado a los niños marroquíes y les han dado sus apellidos, algo que la ley marroquí prohíbe.  El gobierno español está cambiando la ley de adopción para  evitar que eso se pueda hacer.   Las cerca de 60 familias que tienen un niño marroqui asignado esperan que esos cambios desbloqueen la situación. "Te parece precioso, lo mejor que te ha podido pasar, y no poder tener a tu hijo y darle lo mejor y que veas que no puede salir con él es frustante. Es muy duro  tener que dejarlo ahí y saber que vas a 1.200 kilómetros es muy duro", dice Ana María Gala, otra afectada.Mientras seguirán viajando a Marruecos todos los meses para verle crecer