Vídeo: El otoño llega a la Selva de Irati

3 de Noviembre de 2013

Cuando la montaña se tiñe de colores tostados, las castañas esperan a ser asadas, las setas buscan en soledad dueño y las hojas caen creando alfombras rojas, no hay duda, estamos en otoño. Para admirar estas tonalidades es todo un privilegio acercarse hasta aquí, el segundo hayedo abetal más grande de Europa. Con árboles de más de 60 metros. Estamos en la Selva de Irati. Aquí la estación luce en su máximo esplendor. "Es imposible captar toda la belleza", nos confiesa una turista. "Ni con la cámara de fotos ni con la cámara de televisión". Y eso que este años los rojizos han venido tarde para caer pronto. El fuerte viento y las tormentas que ha habido ha hecho que la hoja desaparezca más rápidamente que de costumbre. Aún así, nadie se arrepiente de su visita. Mientras disfrutamos de parajes como éste, aprendemos historias no muy lejanas. "Cuando no había carreteras ni pistas forestales como las que tenemos ahora, en las zonas con poco acceso se sacaba la madera de esta forma, con cableados, de forma aérea", nos cuenta Boni, uno de los guardas forestales de la Selva de Irati. Por esta instalación salieron en su día más de 200.000 toneladas de madera para navios, remos, mástiles. Y así, avanza la vida, los primeros copos de nieve recuerdan que la siguiente estación ya llama a la puerta, pero hasta entonces, los colores calientes presumen como si no quisieran nunca marchar.