Vídeo: Once detenidos en la Costa del Sol por explotar a mujeres rumanas

17 de Noviembre de 2013

Agentes de la Policía Nacional han desarticulado en Málaga un grupo criminal dedicado a la trata de mujeres de nacionalidad rumana para su explotación sexual. La investigación se puso en marcha a partir de la denuncia de una víctima de los proxenetas, que era obligada a ejercer la prostitución mediante amenazas y agresiones. La joven sufrió un aborto como consecuencia de los golpes recibidos cuando intervino para tratar de evitar una agresión a otra mujer que se encontraba en su misma situación. Algunos miembros de la organización compaginaban esta actividad delictiva con el tráfico internacional de estupefacientes y con la compra a otras organizaciones de papel moneda falsificado para ponerlo en circulación.El pasado mes de febrero se recibió la denuncia de una mujer de nacionalidad rumana que aseguraba estar siendo obligada a ejercer la prostitución bajo todo tipo de amenazas y agresiones. La joven explicó que un hombre le había ofrecido alojamiento y manutención en una vivienda de Málaga y que, a los pocos días de estar en el domicilio, le dijo que ya no podía hacerse cargo de su manutención y la obligó a ejercer la prostitución en las proximidades de una estación de autobuses de Málaga, teniendo que entregarle el 50% de las ganancias. Además, debía pagar el alquiler de la vivienda, compartida con su proxeneta, y los gastos de sustento.Igualmente la víctima manifestó durante su denuncia que se había quedado embarazada y que, estando en esta situación, conocida por sus explotadores, era obligada a ejercer la prostitución durante doce horas al día. Durante esa etapa permaneció aislada y sufría constantes amenazas y agresiones.En una ocasión, al regresar al domicilio después de su jornada de trabajo, encontró a varios miembros de la organización bebiendo y agrediendo a otra mujer porque se había negado a prepararles la cena. En un intento por evitar la agresión, fue golpeada con tal violencia que tuvo que ser asistida por los servicios de urgencias del Hospital Materno Infantil, donde diagnosticaron que había sufrido un aborto debido a los golpes recibidos. Poco tiempo después, y a pesar del miedo que le infundían los miembros de la organización, decidió huir y denunciar su situación.